Cómo afecta el equipo de descanso a la salud

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Cómo afecta el equipo de descanso a la salud
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El equipo de descanso que utilizamos cada noche tiene un impacto directo sobre nuestra salud. Dado que pasamos aproximadamente un tercio de la vida durmiendo, invertir en un buen colchón y unas condiciones adecuadas para el sueño resulta fundamental para el bienestar físico y mental.

En este artículo analizamos cómo afecta el equipo de descanso a la salud, qué criterios seguir para elegir un buen colchón y de qué manera un descanso de calidad puede ayudar a sobrellevar problemas como la fibromialgia.

Cómo seleccionar un buen colchón

Comprar un colchón de calidad es invertir en nuestra salud. Por ello, conviene dedicar tiempo a informarse y pedir asesoramiento antes de tomar una decisión. Aunque pueda parecer un desembolso elevado, se trata de un producto que usamos cada día durante años y que repercute directamente en nuestro descanso.

Es importante valorar la durabilidad del colchón y asegurarnos de que se adapta a nuestras necesidades y características personales. Un colchón inadecuado puede provocar dolor de espalda, rigidez muscular y un sueño de mala calidad [1].

Equipo de descanso para dormir bien

Características a tener en cuenta

Aunque siempre es recomendable pedir asesoramiento profesional, conviene llevar en mente los siguientes aspectos:

  • Complexión física: existen colchones diseñados específicamente para personas con una complexión corpulenta, que ofrecen mayor soporte y firmeza.
  • Práctica deportiva: los deportistas pueden necesitar un colchón que ayude a reducir la tensión muscular causada por el entrenamiento y favorezca la recuperación.
  • Independencia de lechos: si se comparte la cama, los colchones con independencia de lechos permiten que el movimiento de una persona no interfiera en el descanso de la otra.
  • Personas mayores: hay colchones que se adaptan a las necesidades de personas de edad avanzada, como el alivio del dolor articular o una mayor facilidad para incorporarse.
  • Colchones infantiles: los niños están en pleno crecimiento, por lo que necesitan un colchón que garantice una correcta postura y un buen soporte para su desarrollo.
  • Materiales: los colchones pueden incorporar distintos materiales como látex, viscoelástica o muelles ensacados. Cada uno tiene propiedades diferentes en cuanto a adaptabilidad, firmeza y transpirabilidad.
  • Regulación térmica: algunas personas son especialmente sensibles al calor. Existen colchones con tecnologías que favorecen la disipación del calor corporal.
  • Alergias: si se padece alguna alergia, conviene elegir materiales hipoalergénicos y tejidos tratados contra ácaros.
  • Frecuencia de uso: no es lo mismo un colchón para uso diario que uno destinado a una habitación de invitados, donde la inversión puede ser menor.

Dormir bien

Tipos de colchón según su tecnología

La elección del tipo de colchón depende en gran medida de las preferencias y necesidades individuales. Entre las opciones más habituales se encuentran los colchones de muelles ensacados, como el colchón Nubett Magnum de muelles ensacados, los de viscoelástica, los de látex y los híbridos. Cada tecnología ofrece diferentes niveles de firmeza, adaptabilidad y ventilación.

Cuántas horas debemos dormir

La cantidad de sueño necesaria varía según la edad. Según la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos (National Sleep Foundation), los adultos de entre 18 y 64 años necesitan entre 7 y 9 horas de sueño por noche, mientras que las personas mayores de 65 años necesitan entre 7 y 8 horas [2].

Dormir menos de lo recomendado se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo [3]. Del mismo modo, un exceso de sueño de manera habitual también puede ser indicativo de problemas de salud subyacentes.

Cómo crear un entorno adecuado para dormir

Además de cuidar la alimentación y el ejercicio, debemos cuidar cómo dormimos. Para favorecer un sueño reparador, es recomendable:

  • Mantener la habitación a una temperatura agradable (entre 18 y 21 grados centígrados) [4].
  • Reducir la exposición a la luz y al ruido antes de acostarse.
  • Evitar el uso de pantallas al menos 30 minutos antes de dormir.
  • Establecer horarios regulares de sueño y vigilia.

No obstante, todas estas medidas pierden eficacia si no se dispone de un colchón adecuado que sirva como base de un descanso saludable.

Beneficios de un buen colchón para la salud

Un colchón adecuado a nuestras necesidades aporta numerosos beneficios para la salud. Estos son algunos de los más destacados:

Elegir un buen colchón

  1. Reduce los dolores musculares y articulares: un buen soporte permite que la columna mantenga su alineación natural durante la noche [5].
  2. Mejora la salud mental y las funciones cognitivas: el sueño de calidad favorece la consolidación de la memoria, la concentración y la regulación emocional.
  3. Favorece hábitos alimentarios saludables: la falta de sueño altera las hormonas del apetito (leptina y grelina), lo que puede llevar a comer en exceso [6].
  4. Permite que la vista descanse: tras horas de exposición a pantallas, el sueño reparador ayuda a que los ojos se recuperen.
  5. Contribuye al control del estrés: un descanso adecuado regula los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
  6. Mejora la circulación sanguínea: un colchón que distribuye correctamente la presión corporal favorece el flujo sanguíneo.

Un buen colchón ayuda a sobrellevar la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor generalizado en músculos, articulaciones y huesos, acompañado frecuentemente de fatiga y trastornos del sueño. Diversos estudios han demostrado que la mala calidad del sueño agrava los síntomas de dolor y fatiga en personas con fibromialgia [7].

Por este motivo, elegir un colchón con la firmeza, ergonomía y transpirabilidad adecuadas resulta especialmente importante para quienes padecen esta enfermedad. Un descanso reparador puede contribuir a reducir la intensidad del dolor y mejorar la calidad de vida.

La salud es lo primero

Como hemos visto a lo largo del artículo, elegir un colchón adecuado es una inversión directa en nuestra salud. Dedicar tiempo a valorar las opciones disponibles y elegir el equipo de descanso que mejor se adapte a nuestras necesidades puede marcar una diferencia significativa en nuestro bienestar diario.

Referencias

  1. Jacobson, B. H., et al. (2008). Effect of prescribed sleep surfaces on back pain and sleep quality in patients diagnosed with low back and shoulder pain. Applied Ergonomics, 39(2), 234-240.
  2. Hirshkowitz, M., et al. (2015). National Sleep Foundation’s sleep time duration recommendations: methodology and results summary. Sleep Health, 1(1), 40-43.
  3. Cappuccio, F. P., et al. (2010). Sleep duration and all-cause mortality: a systematic review and meta-analysis of prospective studies. Sleep, 33(5), 585-592.
  4. Okamoto-Mizuno, K., & Mizuno, K. (2012). Effects of thermal environment on sleep and circadian rhythm. Journal of Physiological Anthropology, 31(1), 14.
  5. Radwan, A., et al. (2015). Effect of different mattress designs on promoting sleep quality, pain reduction, and spinal alignment in adults with or without back pain. Sleep Health, 1(4), 257-267.
  6. Spiegel, K., et al. (2004). Brief communication: Sleep curtailment in healthy young men is associated with decreased leptin levels, elevated ghrelin levels, and increased hunger and appetite. Annals of Internal Medicine, 141(11), 846-850.
  7. Moldofsky, H. (2008). The significance of the sleeping-waking brain for the understanding of widespread musculoskeletal pain and fatigue in fibromyalgia syndrome and allied syndromes. Joint Bone Spine, 75(4), 397-402.
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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