Cardiomegalia
Tabla de contenidos
- 1.Tipos de cardiomegalia
- Dilatado
- Hipertrófico
- Restrictivo
- 2.Causas de la cardiomegalia
- Insuficiencia cardíaca
- Enfermedad cardíaca isquémica
- Hipertensión arterial
- Valvulopatías
- Miocarditis
- Esclerodermia
- Anemia
- Infarto de miocardio
- 3.Síntomas de la cardiomegalia
- 4.Factores de riesgo
- 5.Diagnóstico
- 6.Tratamiento de la cardiomegalia
- Conclusión
- 7.Referencias
El corazón es un órgano vital del cuerpo humano. Su función principal es el bombeo de la sangre, de forma que resulta esencial para que el resto de órganos funcionen de manera adecuada. Del mismo modo que ocurre con otros músculos del cuerpo, el corazón se puede inflamar e hipertrofiar.
Es importante aclarar que la cardiomegalia no es una enfermedad en sí misma, sino un signo radiológico que se detecta habitualmente en una radiografía de tórax. Se considera que existe cardiomegalia cuando la silueta cardíaca supera el 50 % del diámetro transversal de la caja torácica (índice cardiotorácico > 0,5). Este hallazgo indica que el corazón ha aumentado de tamaño respecto a sus dimensiones normales y obliga a investigar la causa subyacente.
Se trata de un hallazgo frecuente en una gran variedad de enfermedades cardíacas, ya que puede originarse por dilatación de las cavidades, hipertrofia del miocardio o ambas situaciones a la vez. Entre sus causas más habituales se encuentran la insuficiencia cardíaca, las valvulopatías y las miocardiopatías.
Tipos de cardiomegalia

Un paciente con cardiomegalia puede presentar uno de los siguientes tres tipos de corazón agrandado.
Dilatado
Se conoce como tal aquel músculo cardíaco que se encuentra debilitado y cuyas cavidades se dilatan. A pesar de que la dilatación de las cámaras del corazón supone un problema, no es el único. Este tipo de agrandamiento afecta a todas las partes del miocardio, aumentando de forma notable el riesgo de sufrir una insuficiencia cardíaca. La miocardiopatía dilatada es la causa más frecuente de este patrón.
Hipertrófico
A este tipo se le denomina cardiomegalia hipertrófica. Se presenta cuando existe un sobrecrecimiento del músculo cardíaco, lo que dificulta de manera considerable tanto el llenado como la eyección de la sangre. Las fibras miocárdicas crecen de forma anómala, provocando que las paredes ventriculares sean excesivamente gruesas.
Es habitual que el tabique interventricular se hipertrofie de manera asimétrica. A pesar de que el ventrículo izquierdo puede contraerse, en ocasiones el gasto cardíaco resulta insuficiente y el cerebro del paciente, así como otros órganos importantes, no reciben la cantidad de sangre que necesitan para funcionar con normalidad. La miocardiopatía hipertrófica puede ser hereditaria y constituye una causa reconocida de muerte súbita en jóvenes.
Restrictivo
Se trata del tipo de cardiomegalia menos frecuente. Se da cuando el miocardio está infiltrado por sustancias anómalas (como amiloide o hierro). Así, el corazón es incapaz de expandirse lo suficiente como para llenarse de sangre de forma adecuada, ni de contraerse de manera eficaz para mantener un gasto cardíaco correcto.
Causas de la cardiomegalia
En lo relativo a las causas de este signo, puede deberse a una afección congénita o a un problema cardíaco que se desarrolla con el paso del tiempo. En líneas generales, cualquier enfermedad que provoque que el corazón tenga que realizar un mayor esfuerzo para bombear la sangre puede causar que este aumente de tamaño. Se produce un mecanismo de adaptación similar al que ocurre cuando se trabajan los músculos de los brazos y las piernas; se agrandan a causa de ese trabajo, aunque en el caso del corazón dicha adaptación acaba siendo perjudicial.
A continuación se señalan cuáles son las causas más frecuentes.
Insuficiencia cardíaca
La insuficiencia cardíaca es la causa más habitual de cardiomegalia. Se produce cuando el corazón es incapaz de bombear sangre de forma eficiente para satisfacer las necesidades del organismo. Puede afectar al ventrículo izquierdo, al derecho o a ambos, y provoca dilatación progresiva de las cavidades cardíacas.
Enfermedad cardíaca isquémica
Este trastorno surge cuando las arterias coronarias estrechadas, a causa de depósitos de grasa (aterosclerosis), impiden que la sangre llegue al miocardio en cantidad suficiente. El daño resultante reduce la capacidad de bombeo y puede conducir a una remodelación ventricular con dilatación del corazón.
Los síntomas más habituales de la enfermedad cardíaca isquémica comprenden: dolor de cuello o mandíbula, dolor en el brazo, dificultad para respirar, fatiga, sudoración, náuseas y vómitos.
Hipertensión arterial
La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, supone que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias es mayor de lo normal. Para vencer esa resistencia, el ventrículo izquierdo se hipertrofia progresivamente.
Este trastorno no suele presentar síntomas concretos, pero puede dar lugar a complicaciones graves como ictus, insuficiencia cardíaca, infarto de miocardio e insuficiencia renal.
Valvulopatías
Las enfermedades de las válvulas cardíacas (estenosis o insuficiencia mitral, aórtica, tricuspídea o pulmonar) obligan al corazón a trabajar con mayor esfuerzo, lo que a largo plazo provoca dilatación o hipertrofia de las cavidades afectadas. Las valvulopatías constituyen una causa muy frecuente de cardiomegalia, sobre todo en personas de edad avanzada.
Miocarditis

Se conoce como miocarditis a la inflamación del músculo cardíaco, lo cual causa un grave trastorno en el sistema eléctrico del corazón. Así, la capacidad de bombear sangre se ve disminuida y pueden aparecer ritmos cardíacos anómalos.
La miocarditis grave debilita de forma notable el corazón, ya que el resto de órganos no reciben la sangre que necesitan para funcionar adecuadamente. Además, se pueden formar coágulos intracardíacos y dar lugar a un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular.
Los síntomas más habituales de la miocarditis son: dolor en el pecho, arritmia, dificultad para respirar, retención de líquidos, fatiga, dolor de cabeza y fiebre.
Esclerodermia
La esclerodermia es una enfermedad autoinmune en la que se presentan cambios en la piel, los vasos sanguíneos, los músculos y diferentes órganos internos. Se caracteriza por un crecimiento anormal del tejido conectivo, pudiendo dar lugar a hinchazón e inflamación en los músculos y las articulaciones.
Los síntomas propios de este trastorno son: piel gruesa y tirante, manchas rojas que se concentran generalmente en las manos y en la cara, piel gruesa y tirante en los dedos, e inflamación del esófago.
Anemia
La anemia es una enfermedad que se caracteriza por la falta de suficientes glóbulos rojos, los cuales se encargan de transportar el oxígeno a los tejidos del cuerpo. En los casos de anemia grave o crónica, el corazón debe aumentar su gasto cardíaco para compensar la menor capacidad de transporte de oxígeno, lo que puede conducir a una dilatación de las cavidades cardíacas.
Los síntomas de la anemia son: fatiga, debilidad, piel pálida, dificultad para respirar, mareos, dolor en el pecho y dolor de cabeza frecuente e intenso.
Infarto de miocardio
Durante un infarto de miocardio, el flujo de sangre a una determinada zona del músculo cardíaco se detiene por completo. Si esta situación se prolonga en el tiempo, el tejido miocárdico se necrosa y el corazón puede sufrir una remodelación adversa que conduzca a cardiomegalia.
Síntomas de la cardiomegalia
Los síntomas asociados a la cardiomegalia varían de forma considerable entre unos pacientes y otros; dependen de la causa subyacente, así como del tipo de agrandamiento que presenten.
Es habitual que un corazón agrandado no cause ningún síntoma por sí mismo. Cuando estos se manifiestan, incluyen: dificultad para respirar, arritmia, hinchazón tanto en las piernas como en los tobillos a causa de la acumulación de líquido (edemas), fatiga y mareo.
Si la cardiomegalia no recibe el tratamiento adecuado, pueden aparecer otros síntomas de mayor gravedad: dolor torácico, graves dificultades para recuperar el aliento a la hora de realizar cualquier tipo de actividad física, dolor en las extremidades y la mandíbula, e incluso síncope.
La cardiomegalia es un hallazgo sumamente variable en lo relativo a la sintomatología. Hay pacientes que nunca llegan a presentar síntomas, mientras que otros sufren molestias leves que permanecen estables en el tiempo. Por último, determinados pacientes experimentan un deterioro progresivo.
Factores de riesgo
Existen una serie de factores de riesgo en relación a la cardiomegalia que conviene conocer.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca: aquellos pacientes que tengan un familiar con un determinado problema cardíaco, como una miocardiopatía, presentan un mayor riesgo de desarrollar un corazón agrandado.
- Estilo de vida sedentario: numerosos estudios han señalado que un estilo de vida sedentario, sin apenas ejercicio físico, aumenta de manera considerable las probabilidades de sufrir algún tipo de problema cardíaco, incluida la cardiomegalia.
- Cardiopatía congénita: aquellas personas que nacen con una afección que afecta a las estructuras del músculo cardíaco también tienen un mayor riesgo de presentar un corazón agrandado.
- Hipertensión arterial no controlada: la presión arterial elevada de forma mantenida es uno de los factores de riesgo más importantes.
- Consumo excesivo de alcohol y otras sustancias tóxicas: el alcohol en cantidades elevadas puede causar miocardiopatía dilatada.
Diagnóstico
Ante los síntomas descritos en apartados anteriores, es importante acudir al médico para que establezca un diagnóstico y un tratamiento adecuados. Una vez elaborada la historia clínica del paciente, si existe sospecha de cardiomegalia, el médico solicita una serie de pruebas.
- Radiografía de tórax: es la prueba que con mayor frecuencia detecta la cardiomegalia, al evidenciar un aumento del índice cardiotorácico. En personas mayores, esta prueba puede dar falsos positivos.
- Ecocardiografía: constituye la prueba fundamental para confirmar y caracterizar la cardiomegalia. Permite evaluar el tamaño de las cavidades, el grosor de las paredes, la función sistólica y diastólica, y el estado de las válvulas cardíacas. Es una técnica no invasiva, accesible y de gran utilidad en el seguimiento del paciente.
- Electrocardiograma: mediante esta prueba se puede detectar si existe algún tipo de alteración del ritmo o signos indirectos de hipertrofia ventricular.
- Resonancia magnética cardíaca: en casos seleccionados, aporta información detallada sobre la estructura y la función del miocardio, así como sobre la presencia de fibrosis o infiltración.
- Analítica sanguínea: incluye la determinación de péptidos natriuréticos (BNP o NT-proBNP), marcadores de daño miocárdico y otros parámetros relevantes.
Tratamiento de la cardiomegalia

El tratamiento más indicado depende en gran medida de la causa que haya provocado el agrandamiento del corazón.
Si se debe a una valvulopatía, en la gran mayoría de los casos se recurre a la cirugía para reparar o sustituir la válvula afectada. Si el agrandamiento del corazón se debe a la hipertensión, el tratamiento más adecuado es la administración de fármacos antihipertensivos, como inhibidores de la ECA, ARA-II, diuréticos o betabloqueantes. En el caso de arritmias, en ocasiones es necesario implantar un dispositivo como el desfibrilador automático implantable (DAI), el cual regula el ritmo cardíaco. En la insuficiencia cardíaca, el tratamiento farmacológico combinado (IECA/ARA-II, betabloqueantes, diuréticos, antagonistas de la aldosterona) es la base del manejo.
Conclusión
Tal y como se ha señalado, el corazón es el órgano más importante del cuerpo humano. Resulta fundamental cuidarlo con atención para prevenir cualquier tipo de complicación. Llevar un estilo de vida saludable, con una alimentación equilibrada y la práctica regular de ejercicio físico, son medidas de gran importancia para la prevención de la cardiomegalia y de las enfermedades cardiovasculares en general.
Ante cualquier sospecha, se debe acudir al médico para una valoración adecuada. La detección precoz y el tratamiento de la causa subyacente son claves para mejorar el pronóstico de los pacientes con cardiomegalia.
Referencias
- Braunwald, E. (2019). Braunwald’s Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine (11.ª ed.). Elsevier.
- Sociedad Española de Cardiología (SEC). Guías de práctica clínica. Disponible en: https://secardiologia.es
- European Society of Cardiology (ESC). (2021). Guía ESC 2021 sobre el diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia cardíaca aguda y crónica. European Heart Journal, 42(36), 3599-3726. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab368
- Maron, B. J., et al. (2006). Contemporary definitions and classification of the cardiomyopathies. Circulation, 113(14), 1807-1816. https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.106.174287
- Vahanian, A., et al. (2021). Guía ESC/EACTS 2021 sobre el tratamiento de las valvulopatías. European Heart Journal, 43(7), 561-632. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab395
- Caforio, A. L. P., et al. (2013). Current state of knowledge on aetiology, diagnosis, management, and therapy of myocarditis: a position statement of the European Society of Cardiology Working Group on Myocardial and Pericardial Diseases. European Heart Journal, 34(33), 2636-2648. https://doi.org/10.1093/eurheartj/eht210

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.