Alopecia

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A partir de los 25 años de edad, un 25% de los hombres sufre calvicie. Este porcentaje aumenta de forma progresiva con la edad, alcanzando aproximadamente el 80% en hombres mayores de 70 años. En cuanto a las mujeres, se estima que un 50% de ellas ha sufrido alopecia en algún momento de su vida.

A lo largo de la vida el cabello pasa por tres fases bien diferenciadas. La primera es la fase anágena o de crecimiento activo, en la que el folículo piloso produce cabello nuevo. A continuación se produce la fase catágena, un breve periodo de transición en el que el folículo se contrae y el crecimiento se detiene. Por último, en la fase telógena o de reposo, el cabello se desprende y el folículo permanece inactivo antes de reiniciar un nuevo ciclo.

El 90% del cabello que tenemos en la cabeza se encuentra en la fase anágena, creciendo en torno a un centímetro al mes. Así, el 10% restante ha entrado en la fase catágena o telógena; esta última tiene una duración aproximada de dos a cuatro meses, tras los cuales el cabello se cae, dando lugar al crecimiento de nuevo pelo.

¿Qué es la alopecia?

Todas las personas perdemos entre 70 y 100 cabellos todos los días, lo cual se considera completamente normal. No obstante, cuando la pérdida supera los 100 cabellos diarios, se considera que la persona en cuestión sufre alopecia. En la gran mayoría de los casos, la calvicie se da en la cabeza; no obstante, también puede afectar a otras zonas del cuerpo, como las axilas, la barba o incluso la zona genital.

Alopecia en mujeres

Alopecia en mujeres

Aunque en la gran mayoría de los casos se hable de alopecia en hombres, lo cierto es que también existe calvicie entre las mujeres; se caracteriza por una pérdida de densidad capilar progresiva en las zonas más visibles del cuero cabelludo. No obstante, en el caso de las mujeres resulta muy infrecuente que la afección progrese hasta llegar a la calvicie total.

Se da especialmente en mujeres mayores de 60 años, y en ocasiones se acompaña de un aumento del vello en el rostro y en otras zonas del cuerpo.

Generalmente, la alopecia en mujeres tiene dos causas principales. Por un lado, los desequilibrios hormonales propios de la menopausia; los estrógenos disminuyen y aumenta la presencia de andrógenos. Y, por otro lado, el mal funcionamiento de las glándulas tiroideas; afecciones como hipertiroidismo y hipotiroidismo.

El impacto psicológico que produce la alopecia en mujeres es muchísimo mayor que en el caso de los hombres, ya que en prácticamente el 100% de los casos el pelo perdido no se recupera.

Tipos de alopecia

Existen diferentes tipos de calvicie; los distintos grupos se establecen en función de las causas y los síntomas que generan.

  • Androgenética: se trata del tipo de alopecia que se da más habitualmente en la sociedad, y tiene su causa en la genética. Tener antecedentes familiares de alopecia aumenta las probabilidades de desarrollar esta afección.
  • Areata: es una enfermedad autoinmune que da lugar a una serie de zonas despobladas de cabello, las cuales en la gran mayoría de los casos tienen forma circular.
  • Fibrosante: este tipo de alopecia también se da con frecuencia en personas adultas. Consiste en una pérdida gradual del cabello en la zona frontal de la cabeza; de esta manera, el pelo nace cada vez más lejos de la frente.
  • Difusa: es uno de los tipos de calvicie que más inquietud genera, ya que empieza de una forma muy nítida, con la pérdida de densidad de pelo; así, con el paso del tiempo se vuelve lacio y seco, y comienza a caerse de manera progresiva.
  • Universal: se trata de una afección autoinmune, en la que el propio organismo produce una serie de anticuerpos contra una determinada parte del folículo capilar, provocando la pérdida total del cabello y del vello corporal.

Alopecia androgenética

Tal y como hemos señalado, una de las principales causas de la calvicie es la genética; afecta en torno al 60% de los hombres españoles que superan los 50 años de edad y al 25% de los jóvenes de entre 18 y 25 años.

En cuanto a la herencia, la alopecia androgenética es una afección poligénica, es decir, intervienen múltiples genes. El gen del receptor de andrógenos (AR), situado en el cromosoma X, es uno de los factores genéticos más relevantes y puede explicar hasta un 40% del riesgo genético total. Dado que los varones heredan su único cromosoma X de la madre, los antecedentes maternos tienen cierta importancia. Sin embargo, estudios de asociación genómica han identificado numerosos genes adicionales en cromosomas autosómicos que se heredan tanto del padre como de la madre. Por lo tanto, la creencia popular de que la calvicie depende exclusivamente de los antecedentes familiares maternos es un mito: ambas líneas familiares contribuyen al riesgo.

No hay que olvidar que el estrés puede acelerar de forma notable el proceso de pérdida de cabello en algunos hombres. Ante determinadas situaciones que generan un gran estrés, una de las reacciones más habituales del organismo es el aumento de la producción de andrógenos, lo cual favorece de manera notable el proceso de pérdida de cabello.

Causas de la alopecia

Cuando se cae más cabello de lo habitual, no tiene por qué deberse necesariamente a la alopecia. Existen una serie de factores que pueden generar una caída excesiva de cabello durante un tiempo determinado.

  • Estrés: esta es una de las causas más habituales de la caída del cabello tanto en hombres como en mujeres. Periodos de muchísimo estrés, como por ejemplo una gran carga de trabajo o situaciones personales complicadas, pueden desencadenar un efluvio telógeno. La solución en este caso pasa por tratar de llevar un ritmo de vida más relajado.
  • Hormonas: determinados problemas hormonales, como por ejemplo de tiroides, pueden afectar negativamente al crecimiento del cabello. Resulta esencial diagnosticar la enfermedad tiroidea y establecer el tratamiento adecuado para la misma.
  • Embarazo y parto: es muy habitual que las mujeres, después de dar a luz, sufran una caída excesiva de cabello. Durante el embarazo el cuerpo genera niveles altos de hormonas, de manera que el cabello que debería caerse no lo hace. Por lo tanto, cuando las mujeres recuperan los niveles de hormonas normales, el cabello se cae en mayor cantidad.
  • Enfermedades: otra de las causas más habituales tiene que ver con determinadas afecciones, como el lupus o la diabetes.
  • Déficit nutricional: la carencia de hierro, zinc, biotina o vitamina D puede contribuir a la caída del cabello.

Síntomas de la alopecia

Síntomas de la alopecia

Hay una serie de síntomas a los que conviene prestar atención, ya que pueden ser una señal de alerta de alopecia.

  • Generalmente, las personas a las que se les empieza a caer el pelo en mayor cantidad de lo habitual encuentran muchísimos cabellos en la almohada al levantarse.
  • Lo mismo ocurre al cepillarse o lavarse el pelo; se caen una gran cantidad de cabellos.
  • El exceso de caspa o de grasa puede ser uno de los factores que esté ocasionando la caída del pelo.
  • En el caso de los hombres, la caída del pelo se produce en la zona de la frente o de las sienes, así como en la parte superior de la cabeza. Este es el síntoma más habitual en la alopecia a causa de la predisposición genética de cada persona.
  • En cuanto a las mujeres, el síntoma más habitual de la alopecia es el debilitamiento del cabello, especialmente en la parte superior de la cabeza.

Tratamientos

Actualmente, existen una gran selección de tratamientos para frenar la calvicie, e incluso recuperar los cabellos perdidos. A continuación explicamos algunos de los más frecuentes.

Tratamiento farmacológico

Los dos fármacos con mayor evidencia científica para el tratamiento de la alopecia androgenética son:

  • Minoxidil tópico: disponible en solución al 2% y al 5%, se aplica directamente sobre el cuero cabelludo. Actúa prolongando la fase anágena del cabello y estimulando la vasodilatación local. Está aprobado tanto para hombres como para mujeres y es el tratamiento de primera línea recomendado por las guías europeas.
  • Finasterida oral: este medicamento inhibe la enzima 5-alfa reductasa de tipo II, reduciendo la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la hormona responsable de la miniaturización del folículo piloso. Se prescribe en dosis de 1 mg diario para varones y requiere receta médica. Según la guía S3 del European Dermatology Forum, la respuesta al tratamiento debe evaluarse a los seis meses.

Es importante señalar que ambos tratamientos requieren un uso continuado para mantener sus efectos.

Tecnología láser

Este tratamiento utiliza los haces de luz de alta energía para reactivar los folículos pilosos y, de esta manera, aumenten su capacidad de generar pelo. Varios estudios científicos han confirmado que la luz de los láseres provoca que aumente la cantidad de sangre que el organismo envía a dichos folículos. En la actualidad existen diferentes terapias láser que se adaptan de forma precisa a todo tipo de calvicies.

Terapia celular

Este es uno de los tratamientos que más se está investigando a día de hoy. Los expertos señalan que una de las causas más habituales de la caída del cabello es que las células que se encargan de generarlo pierden su suministro de sangre. Así, para evitarlo, algunas clínicas han comenzado a aislar los factores de crecimiento de la sangre de los pacientes y aplicarlos en el cuero cabelludo; de esta manera, los folículos pilosos reciben una mayor cantidad de sangre y se reactivan.

Implante capilar

Otro de los tratamientos más demandados en la actualidad es el implante capilar. Se trata de una intervención ambulatoria que no requiere de un ingreso hospitalario. Se puede realizar a través de dos técnicas.

  • FUE: consiste en la extracción de los folículos uno a uno de la zona donante del paciente.
  • FUSS: se extrae una tira de piel y de pelo del paciente, la cual es posteriormente fraccionada bajo un microscopio hasta obtener las unidades foliculares deseadas.

Remedios caseros para prevenir la alopecia

Remedios caseros para la alopecia

Existen una serie de remedios caseros populares que algunas personas utilizan como complemento para el cuidado del cabello. Es importante tener en cuenta que estos remedios carecen de evidencia científica sólida que respalde su eficacia contra la alopecia, por lo que no deben sustituir en ningún caso la consulta con un dermatólogo ni los tratamientos médicos establecidos.

  • Leche de coco y zanahoria: es uno de los remedios naturales más populares ante esta afección. La zanahoria es un ingrediente rico en vitaminas B6 y B12, así como en antioxidantes; nutrientes que pueden contribuir al buen estado del cabello. Para este remedio simplemente necesitas un par de zanahorias y un vaso de leche de coco; mezcla ambos ingredientes y rocía la mezcla por todo el cabello, deja que actúe media hora, aclara y lávate el pelo tal y como lo haces habitualmente.
  • Vinagre de arroz: el vinagre de arroz se emplea popularmente porque se cree que estimula el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo. Para aplicar este remedio simplemente tienes que masajear el cabello con el vinagre y dejar reposar unos diez minutos; luego, aclara con abundante agua tibia.

Verdades y mentiras acerca de la calvicie

Existen una gran selección de “verdades” que se creen sobre la alopecia, muchas de las cuales son falsas.

Lavado del cabello

Existe un tópico que señala que lavarse el cabello con demasiada frecuencia puede desencadenar una gran pérdida del mismo con el paso del tiempo. Pues bien, lo cierto es que los productos que se utilizan durante el lavado, como el champú o el acondicionador, no penetran hasta la raíz del cuero cabelludo. Por lo tanto, no es cierto que el lavado diario aumente las probabilidades de desarrollar alopecia.

Gorros

Otro de los mitos más extendidos acerca de la calvicie es que los gorros ahogan el cabello y, por tanto, hacen que este se caiga en mayor cantidad. Pues bien, lo cierto es que esto es completamente falso, siempre y cuando se utilicen gorros con moderación.

Genes

La alopecia androgenética está determinada en gran parte por la genética; es decir, tener antecedentes familiares hace que sea más sencillo desarrollar calvicie. No obstante, hay otros muchos factores que influyen; así, tener un padre o abuelo calvos no implica necesariamente que una persona vaya a sufrir alopecia en su vida adulta.

Referencias

  1. Kanti, V., Messenger, A., Blume-Peytavi, U., et al. (2018). Evidence-based (S3) guideline for the treatment of androgenetic alopecia in women and in men - short version. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology, 32(1), 11-22. PubMed
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  5. Piraccini, B. M., Blume-Peytavi, U., Scarci, F., et al. (2020). Androgenetic alopecia in women and men: Italian guidelines adapted from European Dermatology Forum/European Academy of Dermatology and Venereology guidelines. Italian Journal of Dermatology and Venereology, 157(1), 21-30. PubMed
  6. Genetics Home Reference. Androgenetic alopecia. MedlinePlus. MedlinePlus
Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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