Descubre los mejores consejos para conciliar el sueño

· Actualizado: Vida saludable
Descubre los mejores consejos para conciliar el sueño
Tabla de contenidos

La investigación científica ha demostrado de forma consistente que el descanso es una necesidad biológica fundamental del ser humano. Nuestro organismo no dispone de recursos ilimitados y, aunque en ciertas etapas de la vida pueda parecer algo secundario, a medida que se cumplen años el cuerpo exige realizar pausas para recuperarse.

Para llevar a cabo este proceso de recuperación, no hay nada mejor que dormir. El sueño es el período en el que el organismo y el cerebro entran en modo de reposo para restaurarse tras la actividad diaria, y resulta absolutamente imprescindible para la salud física y mental. Lamentablemente, muchas personas se encuentran con dificultades a la hora de conciliar el sueño, y sus noches acaban convirtiéndose en un auténtico reto.

Por suerte, existen diferentes estrategias y rutinas que pueden ayudar a quienes les cuesta quedarse dormidos. ¿Es tu caso y quieres conocerlos? Sigue leyendo.

Establecer un horario regular de sueño

Para poder dormir con facilidad, resulta muy recomendable acostarse y levantarse todos los días a la misma hora, incluidos los fines de semana. Con esta sencilla práctica, el cuerpo es capaz de regular su ritmo circadiano de forma natural, lo que facilita tanto la conciliación del sueño como el despertar. Según la Sociedad Española de Sueño, mantener horarios regulares es una de las medidas de higiene del sueño más eficaces.

Crear una rutina relajante antes de dormir

Es recomendable establecer un protocolo de relajación antes de acostarse. Este puede tener una duración de entre 30 y 60 minutos y debe incluir actividades que favorezcan la calma, como escuchar música suave, practicar meditación o leer un libro. Este tipo de rutinas ayudan a enviar señales al cerebro de que se acerca el momento de descansar.

Optimizar el entorno de sueño

Es importante cuidar las condiciones del dormitorio para facilitar la conciliación del sueño. Para ello, hay que asegurarse de que la habitación esté oscura, silenciosa y con una temperatura agradable, idealmente entre 18 y 21 °C. Recursos como los tapones para los oídos, las cortinas opacas o el ruido blanco pueden resultar de gran utilidad.

Limitar la exposición a pantallas

Las pantallas de dispositivos como teléfonos móviles, tabletas u ordenadores emiten luz azul. Esta luz inhibe la producción de melatonina, la hormona reguladora del sueño, lo que dificulta el adormecimiento. Por ello, se recomienda evitar su uso al menos una hora antes de acostarse. La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos señala que la exposición a luz azul por la noche puede retrasar el inicio del sueño de forma significativa.

Controlar el consumo de sustancias estimulantes

Consumir sustancias como la nicotina o la cafeína en las horas previas a acostarse puede afectar directamente a la calidad del sueño, ya que actúan como estimulantes del sistema nervioso central. Algo similar ocurre con el alcohol: aunque puede contribuir a quedarse dormido de forma más rápida, posteriormente fragmenta el sueño e impide un descanso reparador. Se recomienda evitar la cafeína al menos seis horas antes de ir a dormir.

Practicar ejercicio de forma regular

Realizar actividad física de manera regular es una de las estrategias más eficaces para conciliar el sueño más rápido y alcanzar un descanso más profundo. Diversos estudios han asociado el ejercicio moderado con una mejora significativa de la calidad del sueño. No obstante, es desaconsejable realizar ejercicio intenso en las dos o tres horas previas a acostarse, ya que puede provocar el efecto contrario al activar el organismo.

Manejar el estrés y la ansiedad

El estrés y la ansiedad son dos de las causas más frecuentes de insomnio. Cuando la mente está agitada, resulta muy difícil relajarse lo suficiente como para quedarse dormido. Por ello, se recomiendan técnicas de relajación, meditación, respiración profunda o yoga que ayuden a reducir la activación mental antes de acostarse.

Moderar las siestas

La costumbre de la siesta no es perjudicial en sí misma, pero conviene no excederse. Los expertos en medicina del sueño señalan que entre 20 y 30 minutos es la duración ideal para obtener los beneficios reparadores sin interferir en el descanso nocturno. Además, es preferible realizarla antes de las 15:00 horas para no alterar el ciclo de sueño.

Referencias

  1. Sociedad Española de Sueño (SES). Pautas de higiene del sueño. Disponible en: https://ses.org.es
  2. Medline Plus. Hábitos de sueño saludables. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/healthysleep.html
  3. Fundación Nacional del Sueño (National Sleep Foundation). How Electronics Affect Sleep. Disponible en: https://www.thensf.org
  4. Irish, L. A., Kline, C. E., Gunn, H. E., Buysse, D. J., & Hall, M. H. (2015). The role of sleep hygiene in promoting public health: A review of empirical evidence. Sleep Medicine Reviews, 22, 23-36.
  5. Stutz, J., Eiholzer, R., & Spengler, C. M. (2019). Effects of Evening Exercise on Sleep in Healthy Participants: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Medicine, 49(2), 269-287.
Marta Vicente

Escrito por

Marta Vicente

Redactora

Redactora especializada en salud y nutrición en eSalud.

Artículos relacionados