Consejos para cuidar la salud en otoño
Tabla de contenidos
- 1.Consejos esenciales para cuidar la salud en otoño
- Alimentos ricos en vitamina C y fibra
- Hidratar el cuerpo
- Lograr la temperatura adecuada
- Practicar ejercicio al aire libre
- Incrementar la higiene
- Mantener un buen estado de ánimo
- Vacuna antigripal
- 2.¿Cuáles son las enfermedades más comunes en otoño?
- Resfriado
- Conjuntivitis
- Dermatitis
- Gastroenteritis
- Depresión estacional
- Conclusión
- 3.Referencias
El otoño es una de las épocas del año más delicadas en lo que al estado de salud, tanto físico como mental, se refiere. Durante esta estación tienen lugar numerosos cambios, como el descenso de las horas de luz y de las temperaturas, que pueden favorecer la aparición de determinadas enfermedades.
A continuación se exponen los mejores consejos para cuidar la salud en otoño.
Consejos esenciales para cuidar la salud en otoño

A continuación se detallan las mejores pautas para cuidar al máximo la salud en otoño y minimizar en gran medida el riesgo de sufrir determinadas enfermedades como la gripe o el resfriado, entre otras.
Alimentos ricos en vitamina C y fibra
El otoño es una de las épocas del año en las que el organismo muestra una mayor vulnerabilidad ante agentes externos como los virus o las bacterias. Es por ello que se recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina C, la cual contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Algunos de los alimentos más ricos en este nutriente son las fresas, las frutas cítricas como la naranja, los pimientos, las coles de Bruselas y los tomates. Todos ellos, además, cuentan con grandes propiedades y beneficios para el buen funcionamiento del organismo, por lo que su consumo está totalmente recomendado.
También se recomienda aumentar el consumo de alimentos con un alto contenido en fibra. La razón es que, durante el otoño, las comidas tienden a ser más copiosas que en verano: sopas, guisos, potajes… Así, las digestiones se vuelven más largas y pesadas. La fibra es un nutriente esencial para favorecer el tránsito intestinal y contribuir a una buena salud digestiva.
Hidratar el cuerpo
Hay quienes consideran que la hidratación únicamente es importante durante los meses de verano debido a las altas temperaturas. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
Cuando comienza a llegar el frío, las comidas se vuelven más copiosas y al organismo le cuesta más digerirlas. Es por ello que es aconsejable consumir entre dos y dos litros y medio de agua diarios, sobre todo entre las comidas, para ayudar al correcto funcionamiento del sistema digestivo. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda una ingesta diaria de aproximadamente 2 litros de agua en mujeres y 2,5 litros en hombres.
Lograr la temperatura adecuada
Si por algo se caracteriza el otoño es por ser muy impredecible en lo que a la climatología se refiere. Así, para evitar los cambios bruscos de temperatura es importante vestirse de la manera adecuada. Se trata de abrigarse lo suficiente como para no pasar frío, pero sin llegar a sudar.
Por lo tanto, hay que evitar abrigarse hasta el punto de transpirar en exceso. Un buen truco es vestirse con varias capas de prendas ligeras que se puedan poner y quitar en función del momento del día.
Practicar ejercicio al aire libre

La práctica de ejercicio físico de forma frecuente es esencial en un estilo de vida saludable. El otoño es una época del año perfecta para realizar actividades al aire libre, como correr o andar en bicicleta, por ejemplo.
A la hora de hacer deporte al aire libre durante el otoño hay que escoger ropa de abrigo que sea transpirable para evitar el sudor excesivo.
Incrementar la higiene
La humedad es algo propio del otoño, la cual puede dar lugar a humedades en las viviendas, en las que se acumulan hongos y bacterias. Es por ello que resulta tan importante ventilar a diario el hogar para renovar el aire y evitar que estos microorganismos proliferen.
Del mismo modo, la humedad de esta época del año puede convertirse en un problema para la higiene personal si no se tienen en cuenta una serie de pautas básicas. El sudor es un claro indicativo de que la temperatura del cuerpo no es la adecuada y de que necesita refrescarse. Ante dicho exceso de calor, la ropa se humedece y existe un cierto riesgo de que proliferen bacterias que causen distintos trastornos cutáneos. Así, es muy importante extremar al máximo la higiene.
Mantener un buen estado de ánimo
En otoño disminuyen las horas de luz y, además, los días se vuelven en muchos casos grises y oscuros. Esta es la principal razón por la que muchas personas experimentan una bajada de ánimo, mostrándose más irritables o apáticas.
Para contrarrestarlo, se recomienda realizar actividades que aumenten la producción de serotonina, también conocida como la hormona de la felicidad. El ejercicio físico regular, la exposición a la luz natural durante las primeras horas del día y mantener una vida social activa son estrategias eficaces para mejorar el estado de ánimo.
Vacuna antigripal
La gripe es una de las enfermedades que se presentan con mayor frecuencia en otoño. Aunque en la gran mayoría de los casos se trata de una infección de carácter leve, en determinados grupos de población puede dar lugar a complicaciones graves.
Así, durante los meses de octubre y noviembre la vacunación contra la gripe es especialmente recomendable entre las personas mayores de 60 años, las mujeres embarazadas, quienes padecen enfermedades crónicas y los profesionales sanitarios.
Cuando se administra la vacuna, se introduce en el organismo una versión inactivada o atenuada del virus para que el sistema inmunitario lo reconozca. Esto estimula la producción de anticuerpos específicos que protegen frente a futuras infecciones por el virus de la gripe.
¿Cuáles son las enfermedades más comunes en otoño?

El otoño implica un cambio climático estacional que en muchos casos puede afectar a la salud tanto de niños como de adultos. Es esta una de las épocas de todo el año en la que las enfermedades son más frecuentes. A continuación se describen las más habituales.
Resfriado
El resfriado es, sin lugar a dudas, el trastorno que más se repite durante el otoño entre niños y adultos. Los síntomas que se dan más habitualmente son secreción y congestión nasal, y estornudos. En algunos casos también se presentan otros síntomas como dolor de garganta o cefalea.
El resfriado se contagia de persona a persona; el virus se propaga mediante las microscópicas gotas que se liberan cuando una persona infectada estornuda, tose o se suena la nariz. Por lo general, las personas son más contagiosas durante los dos primeros días de la enfermedad.
En la gran mayoría de los casos, el resfriado desaparece pasados unos pocos días. Los médicos recomiendan descansar, beber líquidos en abundancia y, si es necesario, tomar medicamentos para aliviar en la medida de lo posible los síntomas.
Conjuntivitis
La humedad propia del otoño aumenta en gran medida las infecciones que se producen en las mucosas. Así, la conjuntivitis es uno de los trastornos que se presenta con mayor frecuencia en esta estación.
Se trata de una infección ocular caracterizada por la inflamación de la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo (conjuntiva). Es muy frecuente entre los más pequeños, aunque los adultos también pueden desarrollar este trastorno.
El síntoma más notorio de esta enfermedad es el enrojecimiento ocular, además de molestias en el ojo afectado. La fotosensibilidad es otro de los indicios habituales de la conjuntivitis.
Dermatitis
Tanto la humedad como el frío del otoño pueden dar lugar a diferentes afecciones de la piel, como la dermatitis. El síntoma más habitual es el enrojecimiento de la piel y el cambio de textura de la misma, que se presenta rugosa y seca. La gran mayoría de los pacientes también sienten un picor intenso.
Existen una serie de medidas que merece la pena recordar para prevenir la dermatitis: hidratar la piel a diario, utilizar prendas de algodón para favorecer la transpiración cutánea, evitar duchas prolongadas con agua excesivamente caliente y llevar un estilo de vida saludable.
Gastroenteritis
La gastroenteritis es una enfermedad del aparato digestivo que se caracteriza por la inflamación de la mucosa del estómago y del intestino. La causa directa de este trastorno suele ser un virus o una bacteria que ha ingresado en el organismo.
Los síntomas propios de esta enfermedad son los siguientes: diarrea, dolor abdominal intenso, vómitos, cefalea, fiebre y escalofríos.
Por lo general, no es un trastorno grave, y la gran mayoría de las personas se recuperan a los pocos días. El principal riesgo de la gastroenteritis es la deshidratación. Resulta esencial ingerir abundantes líquidos para reponer los perdidos con la diarrea y los vómitos.
Depresión estacional
Y, por último, la depresión estacional (también denominada trastorno afectivo estacional o TAE), una afección frecuente en otoño, sobre todo entre la población adulta. La explicación radica en que los niveles de melatonina aumentan como consecuencia de la disminución de la luz solar. De manera paralela, la serotonina se reduce, lo que puede provocar apatía, tristeza y cansancio.
No se trata únicamente de sentirse triste durante unos días por un determinado motivo. Quienes padecen este trastorno se sienten vacíos y tristes de forma persistente. Además, pierden el interés en sus actividades favoritas y se sienten cansados sin razón aparente. En cuanto a la relación con las personas de su entorno, se muestran irritables y tienden al aislamiento.
Conclusión
Lo cierto es que no existe ningún método infalible para evitar por completo las enfermedades propias del otoño. No obstante, aplicando en la vida diaria las pautas indicadas, se minimiza en gran medida el riesgo de que virus y bacterias afecten al organismo.
Resulta muy importante prestar especial atención a la salud de los grupos de población de riesgo: bebés y niños pequeños, mujeres embarazadas, personas con el sistema inmunitario debilitado o que padezcan enfermedades crónicas, y personas mayores.
Referencias
- Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). (2010). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for water. EFSA Journal, 8(3), 1459. Disponible en: https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/1459
- Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). Gripe. Disponible en: https://vacunasaep.org/familias/vacunas-una-a-una/vacuna-gripe
- Ministerio de Sanidad, Gobierno de España. Gripe: Vacunación. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/gripe/home.htm
- Rosenthal, N. E. (1984). Seasonal affective disorder: A description of the syndrome and preliminary findings with light therapy. Archives of General Psychiatry, 41(1), 72-80.
- Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP). Conjuntivitis. Disponible en: https://www.seicap.es

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.