Astigmatismo

Qué es el astigmatismo, cuáles son sus causas y qué tipos de tratamientos existen para corregirlo o para curarlo de manera definitiva y recuperar visión.

El astigmatismo es un problema ocular que causa visión borrosa y que ocurre por un error de refracción en el ojo. La causa de esta anomalía en la refracción ocurre cuando la córnea posee cierta irregularidad en su curvatura a lo largo de sus diferentes zonas, lo cual hace que las imágenes se perciban algo distorsionadas y borrosas, debido a que la luz es enfocada en más de un punto.

Puede ser un problema hereditario. Si algún miembro cercano de la familia lo padece es bastante probable que pueda desarrollarse, aunque también puede originarse por culpa de una enfermedad, una operación o un traumatismo.

Qué es el astigmatismo

Este problema ocular ocurre debido a que la luz que reflejan los objetos y que capta el ojo para poder interpretarlos, se enfoca en más de un punto de la retina. En ojos sanos la luz se enfoca tan solo en un punto. Este tipo de error hace que las imágenes se capten de manera distorsionada y mal enfocadas, tanto si los objetos están cerca como si están lejos.

Ojo con astigmatismo

Existen varios tipos:

  • Astigmatismo simple: afecta solo a uno de los ejes.
  • Astigmatismo compuesto: ocurre cuando se presenta asociado a alguna otra patología como pueden ser la miopía (astigmatismo miópico) o la hipermetropía (astigmatismo hipermetrópico).
  • Astigmatismo mixto: ocurre cuando uno de los ejes se enfoca por la parte delantera de la retina y el otro lo hace por detrás.

Este problema no puede prevenirse, pero sí que puede ser detectado de manera precoz gracias a un examen realizado por el oftalmólogo y corregido mediante la prescripción de gafas, lentillas u operaciones quirúrgicas para eliminarlo.

En España, este trastorno de la visión afecta, al menos, al sesenta por ciento de la población y puede presentarse a cualquier edad. De hecho, es el único problema de refracción que aparece en conjunto con otros, que afecta a personas jóvenes, menores de cuarenta y cinco años.

Síntomas del astigmatismo

Síntomas del astigmatismo

Este problema suele manifestarse por la dificultad para enfocar los objetos, tanto si se encuentran a una distancia relativamente corta como si se encuentran lejos del ojo. También es frecuente encontrar que, las personas con astigmatismo, sufren una gran dificultad para captar los pequeños detalles de lo que ven.

Cuando al astigmatismo se le suma un problema de hipermetropía, el paciente puede presentar fatiga visual, picor o escozor en los ojos, enrojecimiento o dolores de cabeza debidos al esfuerzo realizado para poder enfocar los objetos.

Si la persona se ha dado cuenta de que siente pesadez en los ojos, de que le cuesta reconocer ciertos detalles en las imágenes y que al estar mirando algo de cerca durante mucho tiempo, luego no ve bien de lejos, puede ser el momento para hacerse una revisión oftalmológica.

Es importante corregir este problema para que no se agrave, aunque la buena noticia es que es una patología de la visión bastante estable dentro de los problemas refractivos. Puede ir aumentando ligeramente, pero hacia los veinticinco años es común que la graduación no aumente más.

Causas del astigmatismo

Las causas del astigmatismo no están del todo claras. Se sabe que existe cierta predisposición genética a padecerlo y que suele estar presente desde que la persona nace.

Es un problema bastante común, que de manera frecuente se presenta en conjunto con otros trastornos de la visión como la miopía o la hipermetropía. En los casos en los que aumenta de forma significativa puede ser un síntoma de queratocono, una enfermedad poco común en la que la córnea se presenta más delgada de lo habitual y que asoma hacia adelante, con una característica forma de cono.

En ocasiones, después de una operación de cataratas, puede desarrollarse astigmatismo, así como después de algún accidente o traumatismo grave en el ojo.

Diagnóstico del astigmatismo

Para diagnosticar este problema y otros de la visión, es necesario acudir a la clínica oftalmológica y hacerse una revisión estándar que incluya una prueba de refracción. En el caso de los niños, si no se les puede realizar la comentada prueba de refracción normal, es habitual que se les mida mediante una retinoscopía, una prueba que usa luz reflejada.

El profesional realizará también una prueba de agudeza visual para determinar el grado de visión de cada ojo. Suele medirse con un pequeño dispositivo que mide la capacidad de cada ojo mientras está enfocando imágenes a distintas distancias.

Tratamiento del astigmatismo

Tratamiento para el astigmatismo

En casos de astigmatismo leve, es posible que el oftalmólogo determine que no hay que realizar ningún tipo de corrección. Si la persona tiene que pasar largas horas leyendo o enfocando la vista en una pantalla o en el detalle de algún objeto, puede prescribir unas gafas solo para esta labor o recomendar descansos periódicos y ejercicios de relajación para los ojos.

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Si el paciente presenta una graduación más elevada, se le recomendará el uso de gafas o lentes de contacto. Ambos elementos corrigen la visión, pero no curan el problema.

El astigmatismo se corrige usando unas lentillas llamadas lentes tóricas y que poseen una forma particular, ya que se han diseñado específicamente para que no puedan moverse una vez colocadas y garantizar así una visión adecuada.

Si se desea eliminar del todo esta patología, existen técnicas quirúrgicas con las que se puede lograr. Existen diferentes técnicas para eliminar este trastorno de manera definitiva: Lasik, PRK/Lasek, implantar una lente dentro del ojo, etc…). Gracias a la cirugía láser, puede llegar a cambiarse la forma que tiene la superficie de la córnea, con lo que se podría corregir tanto el astigmatismo como la miopía o la hipermetropía.

La técnica más habitual y la más extendida se denomina Lasik, y es una operación que utiliza un láser de baja intensidad para modificar la forma de la córnea, con el objetivo de mejorar el enfoque de los objetos y reducir o eliminar la necesidad de utilizar gafas o lentes de contacto. Es una técnica perfectamente segura y su efectividad radica entre el noventa y dos y el noventa y ocho por ciento en pacientes de todo el mundo.

Suele ser el médico oftalmólogo el que, después de una revisión exhaustiva y, a través de las diferentes pruebas preoperatorias, determine qué técnica será la más adecuada para corregir esta circunstancia de visión. Cuando el paciente presenta además miopía, la operación puede llegar a corregir los dos problemas de una sola vez.

Después de las recomendaciones del oftalmólogo, realizarse la cirugía o no es una decisión del paciente, ya que el astigmatismo no presenta riesgos para la salud.

Expectativas o pronóstico cuando se tiene astigmatismo

Una vez hecha la revisión oftalmológica y una vez detectado el problema, las expectativas suelen ser buenas. Aunque este trastorno suele variar con el paso del tiempo, no evoluciona de manera radical como ocurre con otros problemas de visión. Alcanzada una edad, la graduación no suele variar demasiado, aún así es necesario ir revisándola y adaptando las gafas o lentillas en caso necesario.

Cuando se corrige mediante una operación de cirugía láser, el pronóstico es muy bueno, ya que la mayoría de las personas operadas no vuelve a desarrollar el problema a lo largo de su vida y disfrutan de una visión clara para el resto de sus días.

Posibles complicaciones del astigmatismo

No es demasiado habitual que el astigmatismo presente complicaciones, sin embargo, en niños en los que este trastorno no se corrige en un solo ojo, puede presentarse un problema llamado ambliopía.

La ambliopía, también llamada ojo vago u ojo perezoso, causa una pérdida de agudeza en la visión, habitualmente en un solo ojo. Es una de las causas más comunes de pérdida visual en niños y, si no se corrige antes de los siete años de edad, es posible que el ojo pierda visión de manera definitiva. Esta pérdida de agudeza visual se produce porque las células cerebrales encargadas de la visión de ese ojo en concreto, dejan de desarrollarse por la carencia de una buena estimulación.

Suele detectarse cuando se observa que el niño mueve de manera involuntaria un ojo hacia afuera o hacia adentro, o si este no es capaz de captar la profundidad correctamente, lo mismo que si presenta un pobre desarrollo de la motricidad fina.

Puede corregirse mediante el uso de un parche que, colocado en el ojo sano, hace que el ojo vago deba esforzarse para conseguir una buena visión, de esta manera se estimula su desarrollo. También existen remedios a base de medicamentos o de cirugía.

Debido a la facilidad con la que el astigmatismo puede corregirse o curarse, es más que recomendable hacerse las revisiones pertinentes para detectarlo de manera precoz. Una buena visión es fundamental para poder llevar una vida en plenitud. En muchos casos de fracaso escolar, la causa es tan sencilla como un problema de la visión. Si el niño no ve bien puede estar equivocándose a la hora de leer y no entender lo que se le está planteando. Por este y por tantos otros motivos, acudir de manera periódica al oftalmólogo puede ahorrar de manera sencilla muchos problemas a largo plazo.


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