Astigmatismo
Tabla de contenidos
- 1.Qué es el astigmatismo
- Tipos de astigmatismo según la óptica
- Tipos de astigmatismo según la orientación del eje
- 2.Síntomas del astigmatismo
- 3.Causas del astigmatismo
- 4.Diagnóstico del astigmatismo
- 5.Tratamiento del astigmatismo
- Corrección óptica con gafas
- Lentes de contacto
- Cirugía refractiva
- 6.Pronóstico del astigmatismo
- 7.Posibles complicaciones del astigmatismo
- 8.Referencias
El astigmatismo es un defecto refractivo que causa visión borrosa debido a una irregularidad en la curvatura de la córnea o, con menor frecuencia, del cristalino. En un ojo sin astigmatismo, la córnea tiene una forma esférica uniforme que permite enfocar la luz en un único punto de la retina. En el ojo astigmático, la córnea presenta una curvatura desigual —similar a la de un balón de rugby— que hace que los rayos de luz se enfoquen en múltiples puntos, produciendo una imagen distorsionada tanto de cerca como de lejos.
El astigmatismo se mide en dioptrías cilíndricas, que indican la diferencia de potencia refractiva entre los dos meridianos principales de la córnea. Puede ser hereditario: si algún familiar cercano lo padece, existe una probabilidad elevada de desarrollarlo. No obstante, también puede originarse a causa de una enfermedad corneal, una intervención quirúrgica o un traumatismo ocular.
Qué es el astigmatismo
Este defecto refractivo se produce cuando la luz que reflejan los objetos y que capta el ojo se enfoca en más de un punto de la retina, en lugar de converger en un solo foco como ocurre en un ojo emétrope (sin defecto de refracción). Este error provoca que las imágenes se perciban distorsionadas y desenfocadas a cualquier distancia.

Tipos de astigmatismo según la óptica
- Astigmatismo simple: solo uno de los meridianos principales presenta un defecto refractivo, mientras que el otro enfoca correctamente sobre la retina.
- Astigmatismo compuesto: se asocia a otro defecto refractivo, como la miopía (astigmatismo miópico compuesto) o la hipermetropía (astigmatismo hipermetrópico compuesto).
- Astigmatismo mixto: uno de los meridianos enfoca por delante de la retina y el otro lo hace por detrás.
Tipos de astigmatismo según la orientación del eje
La orientación del meridiano más curvo determina otra clasificación clínicamente relevante:
- Astigmatismo a favor de la regla (with-the-rule): el meridiano más curvo se sitúa en el eje vertical o próximo a los 90°. Es el más frecuente en personas jóvenes.
- Astigmatismo en contra de la regla (against-the-rule): el meridiano más curvo se encuentra en el eje horizontal o próximo a los 180°. Es más habitual en personas de edad avanzada, ya que la curvatura corneal tiende a modificarse con el envejecimiento.
- Astigmatismo oblicuo: el meridiano más curvo se sitúa entre los 30° y los 60° o entre los 120° y los 150°.
Este problema no puede prevenirse, pero puede detectarse de forma precoz mediante un examen oftalmológico completo y corregirse con gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva.
En España, este trastorno visual afecta, al menos, al sesenta por ciento de la población y puede presentarse a cualquier edad. De hecho, es el único defecto refractivo que aparece con frecuencia asociado a otros errores de refracción en personas jóvenes, menores de cuarenta y cinco años.
Síntomas del astigmatismo

El astigmatismo suele manifestarse por la dificultad para enfocar los objetos tanto a distancias cortas como a distancias largas. También es habitual que las personas afectadas tengan problemas para percibir los pequeños detalles de lo que observan y noten las imágenes alargadas o deformadas en una dirección concreta.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Visión borrosa o distorsionada a cualquier distancia.
- Fatiga visual (astenopía), especialmente tras períodos prolongados de lectura o uso de pantallas.
- Dolor de cabeza frontal, debido al esfuerzo acomodativo constante.
- Picor, escozor o enrojecimiento de los ojos.
- Dificultad para la visión nocturna, con percepción de halos alrededor de las luces.
- Entrecerrar los ojos de forma habitual para intentar enfocar mejor.
Cuando al astigmatismo se le suma un problema de hipermetropía, la sintomatología de fatiga visual y cefaleas tiende a agravarse de forma notable.
Si la persona nota pesadez ocular, dificultad para distinguir detalles o que, tras enfocar algo de cerca durante un tiempo prolongado, no consigue ver bien de lejos, es recomendable acudir a una revisión oftalmológica sin demora.
Es importante corregir este defecto para evitar su impacto funcional, aunque la buena noticia es que se trata de una ametropía bastante estable dentro de los problemas refractivos. Puede ir aumentando ligeramente durante la infancia y la adolescencia, pero hacia los veinticinco años es habitual que la graduación se estabilice.
Causas del astigmatismo
Las causas del astigmatismo no están completamente determinadas. Se sabe que existe una importante predisposición genética y que, en la mayoría de los casos, está presente desde el nacimiento.
Es un defecto refractivo muy común que con frecuencia se presenta asociado a la miopía o a la hipermetropía. Cuando el astigmatismo aumenta de forma progresiva y significativa, puede ser un signo de queratocono, una ectasia corneal en la que la córnea se adelgaza progresivamente y adopta una forma cónica irregular. El queratocono es una patología que requiere seguimiento especializado y, en fases avanzadas, puede precisar un trasplante corneal.
Otras posibles causas incluyen:
- Cirugía ocular previa, como la operación de cataratas, que puede inducir astigmatismo postquirúrgico.
- Traumatismos oculares que alteran la estructura corneal.
- Pterigión, un crecimiento benigno de tejido conjuntival sobre la córnea que puede modificar su curvatura.
Diagnóstico del astigmatismo
Para diagnosticar el astigmatismo, es necesario acudir a la consulta oftalmológica y someterse a un examen visual completo que incluya las siguientes pruebas:
- Refracción: mediante un foróptero o un autorrefractómetro, se determina la graduación exacta del astigmatismo, expresada en dioptrías cilíndricas y el eje correspondiente.
- Agudeza visual: se evalúa la capacidad de cada ojo para distinguir detalles a distintas distancias utilizando optotipos estandarizados.
- Queratometría: mide la curvatura de la cara anterior de la córnea en sus meridianos principales.
- Topografía corneal: es una prueba de imagen avanzada que genera un mapa detallado de toda la superficie corneal, permitiendo detectar irregularidades sutiles, astigmatismos irregulares y patologías como el queratocono incipiente. Resulta especialmente útil en el estudio preoperatorio de la cirugía refractiva.
En el caso de los niños, si no es posible realizar la refracción subjetiva habitual, se recurre a la retinoscopía (o esquiascopía), una técnica objetiva que utiliza un haz de luz para determinar el defecto refractivo sin necesidad de la colaboración activa del paciente.
Tratamiento del astigmatismo

El tratamiento depende del grado de astigmatismo y de su repercusión en la calidad visual del paciente.
Corrección óptica con gafas
Las gafas con lentes cilíndricas o tóricas son la opción más sencilla y accesible. Corrigen la diferencia de refracción entre los meridianos de la córnea y proporcionan una visión nítida. Son el tratamiento de primera elección en niños y en astigmatismos leves o moderados.
Lentes de contacto
Las lentes de contacto tóricas están diseñadas con un sistema de estabilización que impide que roten sobre el ojo, manteniendo así la corrección en el eje adecuado. Existen tanto en formato blando como rígido permeable al gas (RPG). Las lentes RPG ofrecen una calidad óptica superior, especialmente en astigmatismos elevados o irregulares.
Cirugía refractiva
Si el paciente desea prescindir de corrección óptica, existen diversas técnicas quirúrgicas para eliminar o reducir el astigmatismo de forma definitiva:
- LASIK (Laser-Assisted In Situ Keratomileusis): es la técnica más extendida. Consiste en crear un flap o colgajo corneal fino y aplicar un láser excímer para remodelar la curvatura de la córnea subyacente. El procedimiento dura pocos minutos por ojo, la recuperación es rápida y la efectividad se sitúa entre el 92 % y el 98 % de los casos. Puede corregir simultáneamente el astigmatismo junto con la miopía o la hipermetropía.
- PRK (Photorefractive Keratectomy): el láser excímer se aplica directamente sobre la superficie corneal tras retirar el epitelio, sin necesidad de crear un flap. Está indicada en pacientes con córneas finas o en determinadas actividades profesionales o deportivas que desaconsejan el LASIK.
- LASEK: variante de la PRK en la que se conserva el epitelio como una lámina fina que se reposiciona tras la ablación láser.
- Lentes intraoculares fáquicas: en casos de graduaciones elevadas o córneas que no permiten el tratamiento láser, puede implantarse una lente tórica dentro del ojo, conservando el cristalino natural.
Suele ser el oftalmólogo quien, tras una exploración exhaustiva y las correspondientes pruebas preoperatorias —incluyendo la topografía y la paquimetría corneal—, determine qué técnica es la más adecuada para cada paciente.
La decisión de someterse a cirugía refractiva corresponde siempre al paciente, ya que el astigmatismo no supone un riesgo para la salud ocular y puede corregirse de forma satisfactoria con gafas o lentes de contacto.
Pronóstico del astigmatismo
Una vez diagnosticado y corregido, el pronóstico del astigmatismo es favorable. Aunque puede variar ligeramente con el paso de los años, no suele evolucionar de forma brusca como otros defectos refractivos. A partir de los veinticinco años, la graduación tiende a estabilizarse, si bien es necesario realizar revisiones periódicas para adaptar la corrección óptica cuando sea preciso.
Cuando se corrige mediante cirugía refractiva con láser, el pronóstico es muy bueno: la mayoría de los pacientes intervenidos alcanza una agudeza visual funcional sin necesidad de gafas o lentes de contacto a largo plazo.
Posibles complicaciones del astigmatismo
No es habitual que el astigmatismo presente complicaciones graves. Sin embargo, en niños en los que el defecto no se corrige adecuadamente —sobre todo si afecta predominantemente a un solo ojo—, puede desarrollarse una ambliopía (ojo vago).
La ambliopía causa una reducción de la agudeza visual, generalmente en un solo ojo, y constituye una de las causas más frecuentes de pérdida visual en la infancia. Si no se trata antes de los siete u ocho años de edad, la pérdida visual puede volverse irreversible, ya que las vías neuronales responsables de la visión de ese ojo dejan de desarrollarse por falta de estimulación adecuada.
Los signos de sospecha en el niño incluyen:
- Desviación de un ojo hacia dentro o hacia fuera (estrabismo).
- Dificultad para apreciar la profundidad.
- Desarrollo deficiente de la motricidad fina.
El tratamiento de la ambliopía incluye el uso de oclusión con parche en el ojo sano para estimular el desarrollo visual del ojo afectado, la penalización con atropina y, en algunos casos, la corrección quirúrgica del estrabismo asociado.
Dado que el astigmatismo puede corregirse o eliminarse con facilidad, es altamente recomendable realizar revisiones oftalmológicas periódicas para detectarlo de forma precoz. Una buena visión resulta fundamental para el desarrollo personal y académico: en muchos casos de bajo rendimiento escolar, la causa subyacente es un defecto refractivo no corregido. Por ello, acudir periódicamente al oftalmólogo puede evitar problemas significativos a largo plazo.
Referencias
- American Academy of Ophthalmology (AAO). Astigmatism: causes, diagnosis, treatment. Disponible en: https://www.aao.org/eye-health/diseases/what-is-astigmatism
- American Academy of Ophthalmology (AAO). Astigmatism diagnosis. Disponible en: https://www.aao.org/eye-health/diseases/astigmatism-diagnosis
- Sociedad Española de Oftalmología (SEO). Defectos de refracción: astigmatismo. Disponible en: https://www.oftalmoseo.com
- Boyd, K. American Academy of Ophthalmology. What do astigmatism measurements mean? Disponible en: https://www.aao.org/eye-health/diseases/astigmatism-measurement
