Mascarillas caseras para piel grasa y con acné
Tabla de contenidos
- 1.Qué es la piel grasa y cómo se relaciona con el acné
- 2.Causas de la piel grasa y el acné
- 3.Mejores mascarillas caseras para piel grasa y acné
- Mascarilla de tomate
- Mascarilla de avena y miel
- Mascarilla de zanahoria
- Mascarilla de arcilla verde
- Mascarilla de bicarbonato de sodio
- Mascarilla de huevo y limón
- Mascarilla de té verde y aloe vera
- 4.Consejos para cuidar la piel grasa y tratar el acné
- 5.Cuándo acudir al dermatólogo
- 6.Referencias
La piel grasa es un síntoma común en las personas que sufren acné, una afección cutánea que se caracteriza por la aparición de comedones abiertos y cerrados en el rostro u otras zonas del cuerpo debido a una sobreproducción de sebo, que es la sustancia oleosa natural que producen las glándulas sebáceas presentes en la piel y el cabello, y a una posterior obstrucción de los poros. Hoy vamos a aprender cómo preparar mascarillas caseras para combatir la piel grasa y el acné.
Qué es la piel grasa y cómo se relaciona con el acné
La piel grasa se caracteriza por un exceso de producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Este exceso de grasa dilata los poros, les da un aspecto más visible y crea un entorno propicio para la proliferación bacteriana, especialmente de Cutibacterium acnes (antes conocida como Propionibacterium acnes), la bacteria directamente implicada en la inflamación del acné.
El acné se desarrolla en varias etapas:
- Hiperseborrea: producción excesiva de sebo.
- Hiperqueratinización folicular: las células muertas se acumulan en el interior del poro y lo obstruyen.
- Colonización bacteriana: las bacterias proliferan en el ambiente anaeróbico del poro obstruido.
- Inflamación: el sistema inmunitario reacciona, provocando enrojecimiento, hinchazón y, en casos más graves, la formación de pústulas, nódulos o quistes.
Causas de la piel grasa y el acné
Otros factores que predisponen al padecimiento de esta afección es la proliferación de las bacterias que viven sobre la piel y que acaban invadiendo los poros y dando lugar a la formación de granos, pústulas, pápulas y nódulos y a la inflamación y el enrojecimiento de los tejidos de la dermis. A continuación, vamos a mostrar cuáles son las causas del acné más comunes:
- Factores genéticos
- Desequilibrios hormonales (pubertad, menstruación, embarazo, síndrome de ovario poliquístico)
- Alteraciones nerviosas y estrés
- Malos hábitos alimentarios
- Uso de productos cosméticos inadecuados (comedogénicos)
- Consumo de algunos medicamentos (corticoides, anticonvulsivantes, litio)
- Sudoración excesiva y fricción de la ropa o cascos sobre la piel
- Contaminación ambiental
Mejores mascarillas caseras para piel grasa y acné
Para reducir la sobreproducción de sebo y combatir la aparición de nuevas impurezas, las pieles grasas requieren del uso de productos con propiedades astringentes y antibacterianas. Así, será posible eliminar la grasa excesiva, favorecer la limpieza de la piel, refrescarla, secar todos los granitos y cerrar los poros abiertos de la cara. Son varios los productos naturales que cuentan con estas propiedades y que podemos utilizar para elaborar excelentes mascarillas para la grasa y el acné.
Nota importante: las mascarillas caseras son un complemento al cuidado diario de la piel, pero no sustituyen el tratamiento dermatológico en casos de acné moderado o severo. Si el acné es persistente, doloroso o deja cicatrices, es fundamental acudir a un dermatólogo.
Mascarilla de tomate

Propiedades de la mascarilla de tomate
El tomate es un alimento muy rico en vitaminas A y C y minerales que ayudan a nutrir la piel. Al mismo tiempo, es astringente, limpia la piel en profundidad y combate las impurezas que aparecen con el acné al limitar la producción de grasa en el rostro. También contiene licopeno, un potente antioxidante que protege la piel del daño oxidativo.
Preparación de la mascarilla de tomate
Triturar 2 tomates sin piel junto a 2 cucharadas de azúcar y 1 cucharada de jugo de limón recién exprimido hasta obtener una mezcla homogénea.
Aplicación de la mascarilla
Extender la mascarilla exfoliante de tomate sobre el rostro bien limpio mediante masajes circulares y dejar actuar durante 15 minutos. No se debe exponer la piel al sol con este tratamiento, ya que el limón podría ocasionar la aparición de manchas, lo mejor es aplicarlo por la noche.
Mascarilla de avena y miel

Propiedades de la mascarilla de avena y miel
La mascarilla de avena y miel es ideal para mejorar el acné y calmar e hidratar la piel a la vez. La miel es antibacteriana, muy nutritiva y facilita la desobstrucción de los poros; por su lado, la avena calma la piel irritada e inflamada y combate la resequedad.
Preparación de la mascarilla de miel y avena
Moler 1 cucharada de copos de avena hasta convertirlos en un polvo muy fino. Luego, mezclar la avena molida con 2 cucharadas pequeñas de miel y 1 cucharada pequeña de agua destilada o, en su lugar, de agua de rosas o jugo de limón.
Aplicación de la avena y la miel para la cara
Aplicar esta mascarilla casera para piel grasa y acné por todo el rostro, evitando la zona del contorno de ojos, y dejar actuar durante 20 minutos.
Mascarilla de zanahoria

Propiedades de la mascarilla de zanahoria
Los betacarotenos que contiene son unos antioxidantes que ayudan a equilibrar los niveles de grasa en la piel. Además, es un vegetal con propiedades antiinflamatorias, por lo que ayuda a reducir el gran tamaño de los granos y mejora la apariencia de la piel en poco tiempo, ayudando posteriormente a prevenir que las impurezas dejen antiestéticas marcas en el cutis.
Preparación de la zanahoria para una mascarilla
Triturar 2 zanahorias hasta obtener una crema y, luego, agregar 1 cucharada de miel y unas cuantas gotas de jugo de limón. También se pueden añadir otros ingredientes a esta receta, como por ejemplo un poco de gel de aloe vera o de yogur natural.
Aplicación de la zanahoria para la cara
Extender la mascarilla resultante sobre el rostro con la ayuda de una brocha o pincel y dejar actuar entre 20 y 30 minutos.
Mascarilla de arcilla verde

Propiedades de la mascarilla de arcilla verde
Esta es una de las mascarillas caseras para la cara grasosa y con acné más efectivas, pues la arcilla verde es un producto que evita la proliferación bacteriana, purifica la piel desde el interior y seca los granos muy rápidamente. Además de todo esto, consigue que los poros dilatados se cierren antes y así se evita que vuelvan a taponarse y aparezcan nuevas impurezas.
Preparación de la mascarilla de arcilla verde
En un recipiente que sea de barro o vidrio (pero nunca de metal, pues la arcilla podría perder sus propiedades), agrega 2 cucharadas de arcilla verde en polvo y 3 cucharadas de agua mineral o destilada. Remueve enérgicamente hasta obtener una pasta consistente y sin grumos.
Aplicación de la arcilla verde en la cara
Extiende la mascarilla de arcilla verde por todo el rostro, excepto en el contorno de ojos, con la ayuda de una brocha y deja reposar hasta que la arcilla se seque sobre la piel. Esto puede tardar unos 15 o 20 minutos, después, retira con abundante agua tibia.
Para más información sobre las mascarillas de arcilla, hemos escrito un post muy completo.
Mascarilla de bicarbonato de sodio

Propiedades de la mascarilla de bicarbonato de sodio
El bicarbonato cuenta con múltiples propiedades beneficiosas para el tratamiento del acné y la piel grasa. Equilibra el pH de la piel, elimina toxinas y actúa como un buen exfoliante acabando con todas las células muertas acumuladas y previniendo el desarrollo de impurezas. También es antiinflamatorio, disminuye las rojeces y es efectivo contra esos granos internos tan molestos.
Precaución: el bicarbonato tiene un pH alcalino (alrededor de 9), mientras que el pH natural de la piel es ligeramente ácido (entre 4,5 y 5,5). El uso frecuente del bicarbonato puede alterar la barrera cutánea. Se recomienda no usarlo más de una vez por semana y aplicar siempre un hidratante después.
Preparación de la mascarilla de bicarbonato de sodio
Mezclar 1 cucharada pequeña de bicarbonato con 1 cucharada de agua mineral y 1 cucharada pequeña de zumo de limón fresco.
Aplicación del bicarbonato de sodio para la cara
Aplicar la mascarilla de bicarbonato únicamente en aquellas zonas en las que haya granos o espinillas con la ayuda de un disco de algodón y dejar actuar durante 10 minutos.
Mascarilla de huevo y limón

Propiedades de la mascarilla de huevo y limón
El huevo ayuda a unificar el tono de la piel que ha sido decolorada por el acné, tonifica y combate el bloqueo de los poros, además de que proporciona un efecto lifting natural. Por su parte, el limón disminuye la grasa en el rostro, aclara la piel y elimina marcas y cicatrices.
Preparación de la mascarilla de limón y huevo
Batir la clara de 1 huevo hasta que empiece a espumar, luego añadir 1 cucharada de zumo de limón y mezclar.
Aplicación del huevo y limón en la cara
Esparcir la mascarilla por todo el rostro con una brocha, evitando las zonas más secas, y dejar actuar durante 20 o 30 minutos.
Mascarilla de té verde y aloe vera
Propiedades
El té verde es rico en polifenoles con potente acción antioxidante y antiinflamatoria. Los estudios han demostrado que los extractos de té verde reducen la producción de sebo y tienen actividad antibacteriana frente a Cutibacterium acnes. Combinado con el gel de aloe vera, que calma la irritación y favorece la cicatrización, se obtiene una mascarilla muy completa para pieles grasas con acné.
Preparación
Preparar una infusión concentrada de té verde y dejar enfriar. Mezclar 2 cucharadas de la infusión con 1 cucharada de gel de aloe vera puro.
Aplicación
Aplicar con un disco de algodón o brocha sobre el rostro limpio, evitando el contorno de ojos. Dejar actuar durante 15-20 minutos y retirar con agua tibia.
Consejos para cuidar la piel grasa y tratar el acné
Además del uso de estas mascarillas caseras para la cara grasa y con acné, es importante cuidar el rostro a diario y poner en práctica recomendaciones como las siguientes:
- Limpiar el rostro dos veces al día, por la mañana y por la noche, haciendo uso de productos específicos para piel grasa o con acné. Los más adecuados son los que se aclaran con agua, son hipoalergénicos y libres de aceite.
- Hidratar las zonas más secas de la cara con productos de textura ligera, matificantes y que regulen la producción de sebo.
- Exfoliar la piel una vez a la semana para eliminar las células muertas y destaponar los poros obstruidos.
- Evitar tocarse constantemente el rostro con las manos.
- Elegir productos de maquillaje libres de aceite, matificantes y a base de agua. Preferir los cosméticos con textura en polvo que en crema.
- Cuidar la alimentación y seguir una dieta rica en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y productos lácteos desnatados. Se deben evitar los alimentos grasos, las mantequillas, las carnes grasas, los dulces, el azúcar, los alimentos picantes, el alcohol y las bebidas con cafeína.
- Beber abundante agua durante el día para mantener la piel bien hidratada y favorecer la eliminación de toxinas.
- Llevar hábitos de vida saludables, como dormir 8 horas diarias, hacer ejercicio físico de forma regular, evitar el sedentarismo, reducir el estrés diario, etc.
- No apretar ni manipular los granos, ya que esto puede empeorar la inflamación, provocar infecciones secundarias y dejar cicatrices permanentes.
- Cambiar la funda de la almohada con frecuencia (al menos una vez por semana), ya que acumula sebo, bacterias y restos de productos capilares.
- Limpiar el teléfono móvil regularmente, ya que la pantalla acumula bacterias que se transfieren a la piel de la cara durante las llamadas.
Cuándo acudir al dermatólogo
Es recomendable consultar con un dermatólogo si:
- El acné es moderado o severo, con nódulos o quistes dolorosos bajo la piel.
- Los tratamientos caseros no producen mejora tras 6-8 semanas de uso constante.
- El acné deja cicatrices o manchas oscuras persistentes.
- Se sospecha que un medicamento puede estar causando o empeorando el acné.
- El acné aparece por primera vez en la edad adulta, lo cual puede indicar un desequilibrio hormonal subyacente.
El dermatólogo podrá prescribir tratamientos específicos como retinoides tópicos, antibióticos, ácido azelaico o, en casos graves, isotretinoína oral.
Referencias
- Zaenglein, A. L. et al. (2016). Guidelines of care for the management of acne vulgaris. Journal of the American Academy of Dermatology, 74(5), 945-973.
- Yoon, J. Y. et al. (2013). Epigallocatechin-3-gallate improves acne in humans by modulating intracellular molecular targets. Experimental Dermatology, 22(5), 351-356.
- Decker, A., & Graber, E. M. (2012). Over-the-counter acne treatments: a review. The Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology, 5(5), 32-40.
- MedlinePlus. Acné. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/acne.html
- Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Acné. Disponible en: https://aedv.es/
