Retinol: beneficios y contraindicaciones

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Retinol: beneficios y contraindicaciones
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El retinol es uno de los activos cosméticos más utilizados en la actualidad, sobre todo en pieles maduras. Si te preguntas qué es el retinol, es la vitamina A en forma de activo cosmético, y forma parte de una familia denominada retinoides. Numerosos estudios e investigaciones realizados a lo largo de las últimas décadas han confirmado que el retinol tiene una gran capacidad para mejorar la textura y firmeza de la piel.

Ayuda a minimizar las arrugas, así como las líneas de expresión, dos de los signos de envejecimiento de la piel más comunes. También es un ingrediente estupendo para uniformizar el tono cutáneo, atenuando las manchas producidas por el sol y/o la edad. A continuación, analizamos en profundidad qué es el retinol, cómo funciona, sus beneficios, formas de aplicación y las precauciones que conviene tener en cuenta.

¿Qué es el retinol?

El retinol, o vitamina A, es una vitamina liposoluble que tiene un papel muy importante en numerosas funciones del organismo. Se engloba dentro de las vitaminas antioxidantes, aunque, a diferencia de otras como la vitamina C, el retinol no se expulsa del cuerpo a través de la orina.

Se conoce como retinol a la vitamina A en forma activa. Una vez se oxida, se convierte en ácido retinoico. Este último tiene una eficacia mayor para tratar las arrugas y otros signos de envejecimiento en la piel, aunque también tiene más efectos secundarios.

Es especialmente conocido por sus propiedades antioxidantes y antienvejecimiento. Además, interviene activamente en el desarrollo y la regeneración de algunos tejidos, así como en el sistema inmune.

La familia de los retinoides

El retinol pertenece a una familia más amplia de compuestos conocidos como retinoides. Es importante entender la jerarquía para elegir el producto más adecuado:

  • Palmitato de retinilo y acetato de retinilo: son las formas más suaves y menos potentes. La piel necesita convertirlos primero en retinol y luego en ácido retinoico para que sean efectivos. Son ideales para pieles sensibles que se inician en el uso de retinoides.
  • Retinol: es la forma intermedia. La piel lo convierte en retinaldehído y luego en ácido retinoico. Es la forma más utilizada en cosmética sin receta y ofrece un buen equilibrio entre eficacia y tolerancia.
  • Retinaldehído (retinal): un paso más cerca del ácido retinoico. Es más potente que el retinol puro y suele tolerarse relativamente bien.
  • Ácido retinoico (tretinoína): es la forma activa final que la piel puede utilizar directamente. Disponible únicamente con receta médica en España, es el retinoide más potente pero también el que más efectos secundarios produce.
  • Adapaleno: un retinoide sintético de tercera generación, disponible con receta, especialmente indicado para el acné.

Beneficios del retinol

Beneficios del retinol

  • Favorece la síntesis de colágeno: uno de los principales beneficios para el cuidado de la piel tiene que ver con el colágeno. Una sustancia que produce el organismo de forma natural, pero que a medida que avanza la edad su síntesis disminuye de forma progresiva. Es por ello que resulta tan importante la aplicación tópica de retinol, ya que el colágeno evita la flacidez y permite conservar el óvalo facial.
  • Hidrata la piel: la hidratación de la piel, tanto por dentro como por fuera, es muy importante para que esta se mantenga en perfecto estado de salud y, además, tenga un aspecto reluciente. Pues bien, el retinol aporta una gran hidratación, no solo en la superficie, sino en las capas más profundas de la piel.
  • Minimiza las manchas: también resulta muy beneficioso para minimizar la apariencia de las manchas que aparecen en la piel por el sol y/o la edad. Así, el rostro tiene un tono mucho más uniforme.
  • Cierra los poros: esta sustancia también ayuda a cerrar los poros, actuando así a modo de escudo protector ante las agresiones externas. Por lo tanto, la piel está más protegida ante la contaminación y otros radicales libres.
  • Regula la producción de grasa: el retinol es especialmente beneficioso para pieles grasas ya que regula la producción de sebo. Así, minimiza de forma notable los brillos característicos de este tipo de pieles, mejorando su aspecto.
  • Favorece la renovación celular: esta sustancia también se utiliza en el ámbito de la cosmética para favorecer la renovación celular. Retrasa el envejecimiento prematuro de la piel, algo especialmente positivo en pieles maduras.
  • Mejora las arrugas: el retinol mejora el aspecto de las arrugas y las líneas de expresión, dos de los signos de envejecimiento más frecuentes.
  • Contribuye al tratamiento del acné: al regular la producción de sebo y favorecer la renovación celular, el retinol ayuda a desobstruir los poros y a reducir la formación de comedones, lo que lo convierte en un activo útil también en pieles con tendencia acneica.

¿Cómo actúa el retinol en la piel?

El retinol tiene grandes propiedades antioxidantes, evitando así el envejecimiento prematuro tanto de la piel como de las células. Combate de forma efectiva los radicales libres, como la polución.

Al mismo tiempo, estimula la producción de colágeno, ayudando con ello a tener una piel mucho más uniforme y sin manchas, con un aspecto más joven. Su contenido en betacarotenos convierte el retinol en uno de los mejores aliados para una pigmentación de la piel más sana y uniforme.

Mecanismo de acción a nivel celular

Cuando el retinol se aplica sobre la piel, debe atravesar varias etapas antes de ejercer su efecto. Primero, las enzimas cutáneas lo convierten en retinaldehído y, a continuación, en ácido retinoico, que es la forma biológicamente activa. Este ácido retinoico se une a receptores específicos en el núcleo de las células (receptores RAR y RXR), donde modifica la expresión de ciertos genes.

Este proceso tiene varias consecuencias beneficiosas:

  • Acelera el recambio epidérmico, haciendo que las células muertas se desprendan más rápido y que las nuevas afloren con mayor rapidez.
  • Estimula la producción de procolágeno I y III en la dermis, lo que mejora la firmeza y elasticidad de la piel.
  • Inhibe las metaloproteinasas de la matriz (MMP), enzimas que degradan el colágeno existente y que se activan con la exposición solar.
  • Regula la actividad de los melanocitos, contribuyendo a un tono de piel más uniforme y a la atenuación de la hiperpigmentación.

Aplicación del retinol

Los expertos recomiendan utilizarlo cuando se empiecen a percibir los primeros signos de la edad en la piel. Esta sustancia ayuda a disminuir tanto las arrugas como las líneas de expresión. Además, minimiza las manchas, uno de los efectos secundarios más comunes del daño solar.

Es importante que la aplicación del retinol se haga en el momento adecuado. Por la mañana no es una buena idea ya que luego la piel se expone al sol. Por lo tanto, lo mejor es hacerlo por la noche.

La rutina debe ser la siguiente. Primero, limpiar la piel con un limpiador suave y pH neutro, que cuide y conserve las propiedades naturales de la piel. Cuando el rostro esté completamente limpio, es el momento de aplicar la crema retinoide.

El uso excesivo del retinol puede causar graves trastornos en la piel, como descamación y enrojecimiento. Así, lo mejor es introducir esta sustancia de forma paulatina en la rutina de cuidado nocturno. En cualquier caso, no se recomienda utilizar productos ricos en retinol a diario.

Guía paso a paso para introducir el retinol

Si nunca has utilizado retinol, es fundamental seguir una pauta de introducción gradual para minimizar las reacciones adversas:

  1. Semanas 1-2: aplica el producto con retinol una vez por semana, preferiblemente la noche del viernes o sábado, cuando puedas descansar y no tengas compromisos al día siguiente.
  2. Semanas 3-4: aumenta a dos noches por semana, dejando al menos dos días de descanso entre aplicaciones.
  3. Semanas 5-8: si la piel lo tolera bien, pasa a tres noches por semana.
  4. A partir del tercer mes: puedes aumentar a noches alternas o incluso a uso diario, siempre que la piel no muestre signos de irritación excesiva.

Cantidad recomendada: basta con una cantidad del tamaño de un guisante para todo el rostro. Extiéndela de forma uniforme evitando el contorno de ojos (a menos que el producto esté específicamente formulado para esa zona), las comisuras de los labios y los pliegues nasales, ya que son áreas más sensibles.

Combinaciones que conviene conocer

No todos los activos cosméticos son compatibles con el retinol. Estas son las principales pautas:

  • Compatible con ácido hialurónico: se recomienda aplicar primero el retinol y después el ácido hialurónico para aportar hidratación y minimizar la irritación.
  • Compatible con niacinamida (vitamina B3): la niacinamida puede ayudar a reducir la irritación causada por el retinol.
  • Precaución con vitamina C: aunque ambos son antioxidantes potentes, usados a la vez pueden irritar. Lo ideal es utilizar la vitamina C por la mañana y el retinol por la noche.
  • Evitar con AHA/BHA (ácido glicólico, salicílico): la combinación puede resultar demasiado agresiva y provocar irritación y descamación severa. Si se desean usar ambos, conviene alternar noches.
  • No mezclar con peróxido de benzoilo: este ingrediente puede oxidar e inactivar el retinol, anulando su eficacia.

Retinol y ácido retinoico

En ningún caso hay que confundir el retinol y el ácido retinoico porque no son la misma sustancia. Dicho de una forma sencilla, cuando el retinol se oxida, da lugar al ácido retinoico. La fórmula de este último es mucho más concentrada, de forma que el ácido retinoico tiene una mayor efectividad. No obstante, también presenta más efectos secundarios, sobre todo en pieles sensibles y atópicas.

En España, el ácido retinoico (tretinoína) es un medicamento que requiere receta médica y se comercializa bajo nombres como Retirides. Las concentraciones habituales oscilan entre el 0,025 % y el 0,1 %. El retinol cosmético, en cambio, se vende libremente en concentraciones que suelen ir del 0,1 % al 1 %.

Concentraciones de retinol: ¿cuál elegir?

La concentración adecuada depende del tipo de piel, la experiencia previa con retinoides y el objetivo buscado:

  • 0,1 % - 0,3 %: ideal para principiantes, pieles sensibles o como mantenimiento. Produce menos irritación y los resultados se aprecian a medio-largo plazo.
  • 0,3 % - 0,5 %: concentración intermedia, adecuada para quienes ya toleran bien el retinol y buscan resultados más visibles en arrugas y manchas.
  • 0,5 % - 1 %: concentración alta, para pieles experimentadas con retinol. Ofrece resultados más rápidos pero con mayor riesgo de irritación.

Es importante tener en cuenta que la eficacia del retinol no depende únicamente de la concentración, sino también de la formulación del producto (vehículo, estabilizadores, ingredientes complementarios) y de la estabilidad del propio retinol, ya que es una molécula sensible a la luz y al aire.

Precauciones con el retinol

Retinol: precauciones

Aunque el retinol es una sustancia con un amplio abanico de beneficios para la piel, hay que tener en cuenta una serie de precauciones en relación a su uso. Si se aplica en concentraciones elevadas y en forma de ácido retinoico, existe un alto riesgo de que surjan problemas en la piel, como picores, descamación, e incluso quemaduras en los casos más graves.

Para utilizarlo de forma adecuada, hay que hacerlo de manera progresiva. Se recomienda ir aumentando la dosis con el paso del tiempo, de modo que la piel pueda adaptarse.

Tampoco se recomienda la aplicación en la piel tanto antes como después de la exposición al sol ya que puede provocar la aparición de manchas. Y, por último, en ningún caso se recomienda el uso durante el embarazo porque puede afectar negativamente al feto.

Efectos secundarios más frecuentes

Durante las primeras semanas de uso es habitual experimentar lo que se conoce como retinización, un periodo de adaptación que puede incluir:

  • Descamación y sequedad: la piel puede pelarse ligeramente, especialmente alrededor de la boca y la nariz.
  • Enrojecimiento e irritación: un eritema leve es normal durante las primeras aplicaciones.
  • Mayor sensibilidad: la piel puede sentirse tirante o molesta al tacto.
  • Brote inicial (purga): en pieles con tendencia acneica, puede producirse un empeoramiento temporal del acné antes de la mejoría. Esto ocurre porque el retinol acelera el recambio celular, haciendo que las impurezas subyacentes salgan a la superficie más rápido.

Estos efectos suelen remitir en un plazo de cuatro a seis semanas a medida que la piel se adapta. Si persisten o son muy intensos, conviene reducir la frecuencia de aplicación o consultar con un dermatólogo.

Contraindicaciones del retinol

El retinol y los retinoides en general están contraindicados en las siguientes situaciones:

  • Embarazo y lactancia: los retinoides son teratógenos y pueden provocar malformaciones congénitas graves. Las mujeres en edad fértil deben utilizar métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento con retinoides orales y hasta un mes después de finalizarlo.
  • Piel con heridas abiertas, eccemas activos o dermatitis: la aplicación sobre piel dañada puede agravar la irritación.
  • Tratamientos dermatológicos agresivos recientes: como peelings químicos, microdermoabrasión o depilación con cera facial, conviene esperar al menos una semana antes de retomar el retinol.
  • Exposición solar intensa: las personas que pasan mucho tiempo al sol sin protección no deberían usar retinol sin adoptar medidas de fotoprotección adecuadas (SPF 30 o superior).

La importancia de la fotoprotección

Uno de los aspectos más relevantes al usar retinol es la protección solar diaria. El retinol aumenta la sensibilidad de la piel a la radiación ultravioleta, lo que incrementa el riesgo de quemaduras solares e hiperpigmentación. Por ello, es imprescindible:

  • Aplicar un protector solar de amplio espectro con SPF 30 o superior cada mañana, incluso en días nublados.
  • Reaplicar el protector solar cada dos horas si se está al aire libre.
  • Usar complementos de fotoprotección como sombreros y gafas de sol.

Preguntas frecuentes sobre el retinol

¿A qué edad se recomienda empezar a usar retinol?

No existe una edad exacta, pero la mayoría de dermatólogos coinciden en que a partir de los 25-30 años es un buen momento para introducir el retinol en la rutina nocturna, ya que es cuando la producción natural de colágeno comienza a disminuir.

¿Se puede usar retinol en verano?

Sí, siempre que se utilice por la noche y se aplique protector solar a la mañana siguiente sin excepción. Sin embargo, si se va a estar expuesto a una radiación solar intensa y prolongada (playa, piscina), algunos dermatólogos recomiendan suspender temporalmente su uso o reducir la frecuencia.

¿Cuánto tarda en hacer efecto el retinol?

Los primeros resultados visibles suelen apreciarse a partir de las 8-12 semanas de uso continuado. Para obtener beneficios significativos en arrugas profundas y manchas, se necesitan al menos 6-12 meses de aplicación constante.

¿El retinol adelgaza la piel?

Es un mito frecuente. En realidad, el retinol engrosa la dermis al estimular la producción de colágeno, aunque puede adelgazar ligeramente la capa córnea (la capa más superficial de células muertas) al acelerar la renovación celular. El resultado neto es una piel más firme y resistente.

¿Se puede usar retinol con rosácea?

Las personas con rosácea deben ser especialmente cautelosas. Si se desea incorporar retinol, conviene empezar con concentraciones muy bajas (0,1 %) y una frecuencia mínima (una vez por semana), vigilando la respuesta de la piel. En muchos casos, el retinaldehído es mejor tolerado que el retinol en pieles con rosácea.

Es recomendable acudir a un profesional en las siguientes situaciones:

  • Si la irritación, descamación o enrojecimiento persisten más allá de las seis semanas iniciales.
  • Si aparecen reacciones alérgicas como urticaria, hinchazón o ampollas.
  • Si se desea utilizar retinoides de prescripción (tretinoína, adapaleno) para problemas específicos como acné moderado-grave o fotoenvejecimiento avanzado.
  • Si se tienen dudas sobre la compatibilidad del retinol con otros tratamientos dermatológicos en curso.

Conclusión

A modo de conclusión, cabe destacar la gran capacidad regeneradora del retinol, tanto con la piel como con las células. A la hora de adquirir cremas con retinol, la concentración de esta sustancia ronda la gran mayoría de las veces el 0,2 %. Esta cantidad es más que suficiente para aprovechar todos sus beneficios. Hay que ser constante en la aplicación de productos cosméticos para obtener los resultados deseados.

El retinol es, sin duda, uno de los activos con mayor evidencia científica en dermocosmética. La clave para obtener los mejores resultados reside en la paciencia, la constancia y una introducción gradual que permita a la piel adaptarse sin sufrir efectos adversos excesivos.

Referencias

  • Mukherjee, S. et al. “Retinoids in the treatment of skin aging: an overview of clinical efficacy and safety.” Clinical Interventions in Aging, 2006. Disponible en: PubMed
  • Zasada, M. y Budzisz, E. “Retinoids: active molecules influencing skin structure formation in cosmetic and dermatological treatments.” Postepy Dermatologii i Alergologii, 2019. Disponible en: PubMed
  • Kong, R. et al. “A comparative study of the effects of retinol and retinoic acid on histological, molecular, and clinical properties of human skin.” Journal of Cosmetic Dermatology, 2016. Disponible en: PubMed
  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Ficha técnica de tretinoína tópica. Disponible en: AEMPS
Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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