Dermoabrasión

La dermoabrasión es un procedimiento de rejuvenecimiento de la piel mediante la eliminación de las capas más superficiales de la piel.

La dermoabrasión es un procedimiento de rejuvenecimiento de la piel, para el cual se hace uso de un cepillo de alambra o rueda de diamante. De este modo se eliminan las capas más superficiales de la piel, favoreciendo así el crecimiento de una nueva piel, más sana y con un aspecto más uniforme tanto en color como en textura. Aunque sus aplicaciones son muy amplias, se utiliza en un alto porcentaje de casos para tratar las cicatrices del acné.

¿Qué es?

La dermoabrasión es como se conoce a un procedimiento mediante el cual se exfolia la piel mediante un dispositivo de rotación rápida, el cual se utiliza para pulir las capas externas de la piel. De este modo, una vez realizado el tratamiento, la piel que vuelve a crecer es más joven y, por tanto, tiene una apariencia más joven y tersa.

Se utiliza por lo general para minimizar los signos de envejecimiento en la piel, tales como arrugas y líneas de expresión. Este tratamiento estético también se utiliza para mejorar la apariencia de las cicatrices, sobre todo de aquellas causadas por el acné.

La dermoabrasión se realiza con anestesia local, de modo que es un procedimiento indoloro.

¿Por qué se realiza la dermoabrasión?

La dermoabrasión es un tratamiento estético ampliamente utilizado para tratar una gran selección de conficiones y afecciones.

Una de las aplicaciones más frecuentes es la mejora de la apariencia de las cicatrices causadas por el acné. También se utiliza para decir adiós a las arrugas, aunque estas deben ser de pequeño tamaño y no demasiado profundas, para obtener los resultados deseados.

Otra de las aplicaciones de la dermoabrasión es eliminar las manchas del sol y/o de la edad en el rostro.

En algunos casos también es un procedimiento recurrido para eliminar tatuajes. Hay quienes, después de realizarse un determinado tattoo, desean eliminarlo de su piel ya que se arrepienten de ello. Pues bien, además del láser, la dermoabrasión es otra técnica que permite borrarlos ya que pule las capas externas de la piel.

Beneficios de la dermoabrasión

Beneficios de la dermoabrasión

Este tratamiento estético tiene un amplio abanico de beneficios para tratar distintas condiciones, razón por la cual es cada vez más demandado por hombres y mujeres de todo el mundo.

  • Permite afinar las áreas engrosadas de la piel, consiguiendo así un aspecto muchísimo más fino y una textura atercipelada.
  • La dermoabrasión elimina las células muertas de los tejidos, favoreciendo así la oxigenación de la piel.
  • Estimula la producción natural tanto de colágeno como de elastina, evitando así el envejecimiento prematuro de la piel.
  • Corrige distintas irregularidades cutáneas, tales como líneas de expresión o cicatrices por el acné.
  • Perfila los poros abiertos y elimina los puntos negros.

Dermoabrasión: procedimiento

Ahora vamos a explicar cómo se realiza la dermoabrasión, teniendo en cuenta tanto el propio procedimiento como la preparación previa y los cuidados posteriores.

En la gran mayoría de casos, este tratamiento se lleva a cabo de forma ambulatoria.

Antes del procedimiento

Hay una serie de medidas a tomar antes de la dermoabrasión. En primer lugar, lo relacionado con los medicamentos; el médico recomienda suspender el tratamiento con anticoagulantes.

En segundo lugar, si el paciente fuma, es recomendable dejar de hacerlo durante una semana o dos antes y después de la dermoabrasión. La razón es que el tabaco reduce el flujo sanguíneo en la piel, perjudicando con ello el proceso de curación.

En tercer lugar, el médico puede recomendar la aplicación de una crema con retinoides durante varias semanas antes del tratamiento para acelerar el proceso de curación y reducir el riesgo de infección.

Y, por último, es muy importante evitar la exposición al sol sin la adecuada protección. Hacerlo puede provocar la aparición de manchas en las zonas a tratar.

Durante del procedimiento

Procedimiento de la dermoabrasión

Una vez el paciente acude a la clínica, el personal médico procede a limpiar el rostro y taparle los ojos. A continuación marca la zona a tratar y aplica un anestésico tópico para disminuir la sensibilidad de la piel.

Cuando comienza la dermoabrasión, un miembro del equipo se encarga de mantener la piel del paciente tirante. Al mismo tiempo el médico mueve el derabrasor, un pequeño instrumento motorizado con una rueda abrasiva en la punta, sobre la piel, ejerciendo una presión muy liger ay constante. De este modo procede a extraer con sumo cuidado las capas externas de la piel, revelando así una piel nueva, con una textura muchísimo más suave y un aspecto rejuvenecido.

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En cuanto al tiempo que dura el procedimiento, puede oscilar entre unos pocos minutos hasta varias horas. Depende en gran medida de la extensión de la piel a tratar. Por lo general, el tiempo es mayor cuando el paciente presenta cicatrices profundas o la zona a tratar es muy extensa.

Después del procedimiento

Una vez finalizado el tratamiento, la piel queda tapada con un vendaje ligeramente humedecido, no adherente. Lo más habitual es que el paciente deba acudir a una revisión una vez transcurridos unos días para que el médico compruebe el estado en el que se encuentre la piel y cambie el vendaje.

Es importante recordar que durante el proceso de recuperación la piel queda roja e hinchada. Además, es habitual que se sienta una sensación de ardor y hormigueo.

A medida que pasan los días, se forma una costra sobre la zona tratada; esto sucede cuando la piel empieza a cicatrizarse.

Resultados

Después de la dermoabrasión, la nueva piel muestra una mayor sensibilidad de lo habitual y, además, tiene un color rojo. Por lo general, la hinchazón comienda a desaparecer con el paso de unos días, aunque puede durar varias semanas, o incluso meses.

Cuando la zona tratada comience a cicatrizar, la piel se vuelve más suave, con una textura aterciopelada. Para evitar cambios permanentes de color en la piel, es recomendable utilizar una crema de protección solar.

Efectos secundarios de la dermoabrasión

Efectos secundarios de la dermoabrasión

La dermoabrasión tiene una serie de efectos secundarios que es importante conocer antes de somerterse a este procedimiento.

  • Enrojecimiento: después del tratamiento es habitual que la piel tratada tenga un aspecto enrojecido; en algunos casos también presenta una ligera hinchazón. Son efectos secundarios completamente normales, que desaparecen al cabo de unos días.
  • Acné: también es habitual sentir unos pequeños bultos de color blanco sobre la piel que se ha tratado con la dermoabrasión. En la gran mayoría de los casos desaparecen por sí solos una vez transcurridos unos pocos días. De no ser así, el médico recomienda el uso de jabón o de una esponja abrasiva.
  • Poros dilatados: otro de los efectos secundarios de este tratamiento estético son los poros dilatados. Por lo general, vuelven a su tamaño normal una vez haya disminuido la hinchazón.
  • Cambios en el color de piel: con frecuencia, la dermoabrasión provoca que la piel tratada se vuelva más oscura de lo normal durante un determinado periodo de tiempo; es lo que se conoce como hiperpigmentación. También puede tener un aspecto más claro de lo habitual, hipopigmentación, aunque no es tan frecuente.

Riesgos de la dermoabrasión

Del mismo modo que cualquier tratamiento médico o estético, la dermoabrasión tiene una serie de riesgos. Por lo general estos son mínimos ya que las clínicas cumplen con todas las medidas higiénicas y sanitarias.

  • Infección: en raras ocasiones, la dermoabrasión puede dar lugar a una infección a causa de una bacteria o de un virus.
  • Cicatrices: otro de los riesgos de este tratamiento son las cicatrices, sobre todo cuando la dermoabrasión se realiza a mucha profundidad. En algunos casos el médico recomienda el consumo de esteroides para reducir la apariencia de este tipo de cicatrices.
  • Reacciones alérgicas: y, por último, las reacciones alérgicas son otro riesgo potencial de este tratamiento.

Dermoabrasión para tratar el acné

Tal y como hemos señalado, uno de los usos más frecuentes de la dermoabrasión es el de tratar el acné. Es un tratamiento muy efectivo para dar un aspecto más uniforme a las cicatrices causadas por el acné. No obstante, hay una serie de factores que influyen en gran medida en los resultados obtenidos con el tratamiento, como el tipo de piel o el nivel de cuidado del paciente después de la sesión.

Dermoabrasión y microdermoabrasión

Por último, queremos señalar la diferencia existente entre ambos tratamientos estéticos.

La dermoabrasión es un procedimiento que se realiza a mayor profundidad, eliminando las capas más superficiales de la piel, hasta llegar al colágeno. De este modo consigue una renovación total de la piel.

Mientras, la microdermoabrasión resulta un procedimiento menos invasivo, que únicamente elimina la capara más superficial de la piel. Es por tanto un tratamiento muy recomendado en aquellos casos en los que se quieran eliminar las cicatrices de acné poco profundas.

El tiempo de recuperación en ambos tratamientos es diferente. Mientras que la microdermoabrasión requiere de muy poco tiempo de inactividad, la dermoabrasión requiere de hasta dos semanas.

Conclusión

En definitiva, la dermoabrasión facial es una opción estupenda para aliviar las cicatrices provocadas por el acné en el rostro. Aunque tiene otros muchos usos, este es el más frecuente.

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