¿Qué ingredientes tiene una buena crema hidratante?
Tabla de contenidos
- 1.¿Por qué es importante hidratar la piel?
- 2.Los ingredientes de una buena crema hidratante
- Glicerina
- Colágeno
- Ácido láctico
- Urea
- Retinol
- Ácido hialurónico
- Niacinamida (vitamina B3)
- Ceramidas
- Vitamina C (ácido ascórbico)
- FPS
- 3.¿Cómo leer la etiqueta de una crema hidratante?
- 4.¿Cómo elegir la crema hidratante?
- Tipo de piel
- Composición
- Noche y día
- Edad
- 5.¿Cómo aplicar la crema hidratante?
- 6.Crema hidratante vs. crema humectante
- 7.Crema hidratante vs. crema nutritiva
- 8.Errores comunes al usar crema hidratante
- 9.Referencias
A la hora de comprar una crema hidratante son muchos los factores que debes tener en cuenta. Es importante que prestes especial atención a los ingredientes del producto ya que de ello va a depender su mayor o menor efectividad.
En función de tu tipo de piel y tu edad vas a necesitar unos ingredientes u otros en la crema hidratante, por lo que es interesante que conozcas cuáles son los mejores y sus respectivas funciones en la piel.
¿Por qué es importante hidratar la piel?
La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y actúa como barrera protectora frente al exterior. Mantener su nivel de hidratación es fundamental para que cumpla correctamente sus funciones. Una piel bien hidratada presenta un aspecto más luminoso, flexible y resistente a las agresiones externas, mientras que una piel deshidratada tiende a descamarse, irritarse y envejecer prematuramente.
La capa córnea (la parte más superficial de la epidermis) contiene lo que se conoce como factor natural de hidratación (NMF, por sus siglas en inglés), un conjunto de sustancias higroscópicas que retienen el agua. Cuando estos mecanismos naturales se ven alterados por factores como el frío, el viento, la contaminación, el uso de jabones agresivos o el envejecimiento, la piel pierde agua y necesita un aporte externo de hidratación.
Los ingredientes de una buena crema hidratante
Glicerina
La glicerina tiene una gran selección de beneficios para cuidar la piel. Destaca especialmente su capacidad humectante ya que atrae el agua, haciendo que la piel la retenga y se mantenga siempre hidratada. Es un ingrediente clave en aquellas cremas hidratantes para personas con la piel seca, que sufran de tirantez y descamación. Se trata de uno de los humectantes más estudiados y utilizados en cosmética, con un excelente perfil de seguridad.
En el mundo de la cosmética la glicerina es una sustancia muy valorada por sus propiedades antienvejecimiento. Como retiene el agua en la piel, retrasa la aparición de las líneas de expresión y las arrugas. Además, ayuda a combatir de manera efectiva los agentes externos que pueden causar algún daño a la dermis.
Colágeno
El colágeno es una proteína que se encarga de mantener la unión entre las distintas estructuras que forman el organismo. Una sustancia extraordinaria para pieles maduras ya que aporta una gran firmeza y flexibilidad.
Con el paso del tiempo la producción de colágeno por parte del organismo se va reduciendo (a partir de los 25-30 años), por lo que es recomendable optar por una crema con un alto porcentaje de esta proteína para restaurar los niveles. Así, el colágeno es de gran ayuda para definir el óvalo facial y mejorar el aspecto de la piel, minimizando las arrugas y la flacidez.
Es importante señalar que el colágeno aplicado de forma tópica actúa principalmente como humectante en la superficie de la piel. Las moléculas de colágeno son demasiado grandes para penetrar en las capas profundas de la dermis, por lo que su función principal es formar una película que retiene la humedad.
Ácido láctico

Otro de los ingredientes esenciales en una buena crema hidratante. Una sustancia ampliamente utilizada en el ámbito de la cosmética que elimina imperfecciones y es una gran renovadora celular. El ácido láctico pertenece a la familia de los alfahidroxiácidos (AHA) y actúa como un exfoliante suave que elimina las células muertas de la capa superficial de la piel.
Además de estimular la producción de colágeno natural, elimina el exceso de grasa en la piel. Por lo general, las cremas hidratantes con ácido láctico tienen entre un 0,5 y un 5 por ciento de esta sustancia. En concentraciones más altas se utiliza en tratamientos profesionales como peelings químicos.
Urea
Uno de los ingredientes más valorados en una crema hidratante. Evita la pérdida de agua a través de la piel, favoreciendo su hidratación y buen aspecto. Además, aumenta la absorción de otros activos en la dermis. La urea forma parte del factor natural de hidratación de la piel y, según la concentración, tiene diferentes funciones:
- Al 5-10 %: actúa como hidratante y suavizante.
- Al 20-40 %: tiene efecto queratolítico, es decir, ablanda y elimina las durezas y callosidades.
Cuando la urea se combina con ácido láctico, ambos ingredientes en conjunto aceleran de manera notable la renovación celular de la piel.
Retinol
El retinol es una sustancia con un amplio abanico de beneficios para la piel: elimina las manchas oscuras, minimiza las líneas de expresión fruto de la edad, uniformiza el tono de la piel y cierra los poros. Es considerado uno de los ingredientes antiedad con mayor respaldo científico, ya que estimula la renovación celular y la producción de colágeno en la dermis.
El único inconveniente del retinol es que aquellas cremas hidratantes con esta sustancia no se pueden utilizar en verano sin protección solar adecuada. La razón es que esta sustancia vuelve la dermis más sensible ante los rayos solares. Se recomienda comenzar con concentraciones bajas (0,1-0,3 %) y aumentar progresivamente para evitar irritaciones.
Ácido hialurónico
El ácido hialurónico es una molécula que se encuentra de forma natural en la piel y tiene una capacidad excepcional para retener agua: puede atraer hasta 1 000 veces su peso en agua. Esto lo convierte en uno de los ingredientes hidratantes más potentes disponibles en cosmética.
Existen diferentes pesos moleculares de ácido hialurónico, y cada uno actúa a un nivel distinto:
- Alto peso molecular: permanece en la superficie de la piel, formando una película que retiene la humedad y confiere un efecto de relleno inmediato.
- Bajo peso molecular: penetra en capas más profundas de la epidermis, aportando una hidratación más duradera y estimulando la producción natural de ácido hialurónico.
Las cremas que combinan ambos tipos ofrecen una hidratación tanto superficial como profunda, lo que resulta ideal para pieles maduras o deshidratadas.
Niacinamida (vitamina B3)
Este es uno de los activos más beneficiosos para cuidar las pieles maduras. Una de las principales ventajas que presenta es que ayuda a controlar las manchas que se producen tanto por la edad como por el sol. Además, tiene una gran acción calmante que alivia la irritación de las pieles más sensibles.
Otro de los grandes beneficios que se le atribuyen a la vitamina B3 en lo relativo al cuidado de la piel es que mejora de forma notable la función de la barrera protectora. Así, está mejor preparada para combatir los radicales libres.
La vitamina B3 también es de gran ayuda para controlar el exceso de grasa, favoreciendo la eliminación de granitos e impurezas. Un activo esencial en una buena crema hidratante para pieles grasas y con tendencia al acné. Es un ingrediente muy versátil y bien tolerado que puede combinarse con la mayoría de los activos cosméticos.
Ceramidas
Las ceramidas son lípidos que forman parte de la estructura natural de la barrera cutánea. Representan aproximadamente el 50 % de los lípidos de la capa córnea y son fundamentales para mantener la cohesión entre las células de la epidermis.
Cuando la piel está dañada o envejecida, los niveles de ceramidas disminuyen, lo que compromete la barrera cutánea y favorece la pérdida de agua. Las cremas que contienen ceramidas ayudan a reparar y reforzar esta barrera, siendo especialmente indicadas para pieles secas, atópicas o sensibilizadas.
Vitamina C (ácido ascórbico)
La vitamina C es un potente antioxidante que protege la piel frente al daño causado por los radicales libres y la radiación ultravioleta. Además, estimula la síntesis de colágeno e inhibe la producción de melanina, lo que contribuye a un tono de piel más uniforme y luminoso.
Se presenta en diferentes formas en cosmética, siendo el ácido L-ascórbico la más activa pero también la más inestable. Otras formas como el ascorbil fosfato de sodio o el ascorbil glucósido son más estables, aunque menos potentes.
FPS
Y, por último, el Factor de Protección Solar. Se expresa con un número, el cual indica el tiempo que se puede exponer la piel a los rayos solares sin sufrir ningún tipo de quemadura. Es importante optar por una crema hidratante con FPS desde la juventud para retrasar el envejecimiento prematuro de la piel.
No hay que olvidar que el sol causa quemaduras a corto plazo y aumenta de forma notable el riesgo de sufrir cáncer de piel en el largo plazo. Los dermatólogos recomiendan utilizar un FPS de al menos 30 durante todo el año, no solo en verano.
¿Cómo leer la etiqueta de una crema hidratante?
Para elegir una buena crema hidratante es útil saber interpretar la lista de ingredientes (denominada INCI, International Nomenclature of Cosmetic Ingredients):
- Los ingredientes se listan de mayor a menor concentración. Los que aparecen al principio son los más abundantes en la fórmula.
- El agua (Aqua) suele ser el primer ingrediente en la mayoría de las cremas.
- Los activos que aparecen al final de la lista suelen estar en concentraciones muy bajas y pueden tener un efecto más limitado.
- Los conservantes y perfumes también figuran en la lista. Si tienes piel sensible, busca productos sin fragancia (fragrance-free) y con conservantes suaves.
- Los ingredientes marcados con un asterisco (*) suelen indicar que proceden de cultivo ecológico en productos certificados.
¿Cómo elegir la crema hidratante?
A la hora de elegir la crema hidratante, debes tener en cuenta una serie de aspectos para dar con la más adecuada para ti.
Tipo de piel
Lo primero que debes tener en cuenta es cuál es tu tipo de piel.
- Normal: no tiene ninguna característica en especial. El nivel de hidratación es bueno y no sufre ningún tipo de problema como sequedad o producción excesiva de sebo.
- Piel seca: en este caso necesitas una crema hidratante que proporcione una gran cantidad de agua, especial para pieles secas. Si no la cuidas correctamente es muy probable que en el corto o medio plazo aparezcan picores e irritaciones. Busca cremas con ceramidas, urea y glicerina.
- Piel grasa: en este caso la piel tiene un aspecto graso y brillante. Es muy propensa a que aparezcan granos y puntos negros. Opta por texturas ligeras (geles o fluidos) con niacinamida y ácido hialurónico.
- Piel mixta: y, por último, este tipo de piel se caracteriza por tener zonas secas como las sienes o las mejillas, y otras con un alto nivel de grasa como la barbilla, la nariz y la frente. Puedes usar una crema diferente para cada zona o elegir un producto equilibrado de textura ligera.
- Piel sensible: se irrita con facilidad, presenta rojeces y reacciona a muchos productos. Elige cremas hipoalergénicas, sin perfume y con ingredientes calmantes como la niacinamida o el pantenol.
Composición
En función de cuál sea tu tipo de piel, deberás escoger un producto con unos determinados componentes. Por ejemplo, si tienes la piel muy seca es recomendable que escojas una crema que contenga urea, que evita la pérdida de agua a través de la piel. Es muy importante que tenga FPS.
Noche y día
Existen cremas hidratantes para la noche y el día. Las características de ambas son diferentes ya que actúan de forma distinta sobre la piel. Las cremas de día suelen ser más ligeras, contienen protección solar y preparan la piel para las agresiones externas. Las cremas de noche suelen ser más nutritivas y reparadoras, aprovechando que durante el sueño se produce la regeneración celular.
Edad
Y, por último, en función de tu edad también deberás escoger una u otra. Por ejemplo, si has pasado los 40 o 50 años vas a necesitar una crema rica en colágeno y ácido hialurónico. En pieles jóvenes, una hidratación básica con protección solar suele ser suficiente.
¿Cómo aplicar la crema hidratante?

Además de hacerte con una buena crema hidratante para cuidar tu rostro debes saber cómo aplicarla correctamente.
- El mejor momento para hacerlo: es esencial aplicar la crema hidratante cuando el rostro esté completamente limpio, sin el más mínimo rastro de humedad ni de suciedad. Para que el producto realmente funcione tiene que poder penetrar en la piel, lo cual solo es posible si está libre de impurezas.
- Orden de los productos: seguir una rutina de cuidado facial es muy importante para lucir un rostro radiante y lleno de vida. Pues bien, es importante que conozcas que el orden de los productos va siempre de menos a más. Es decir, tienes que empezar por el más ligero y terminar con el más denso. Por lo tanto, lo primero es aplicar el limpiador y luego el sérum y el contorno de ojos. El último producto es la crema hidratante.
- Cantidad: otro aspecto muy importante en la aplicación es la cantidad que debes utilizar. Pues bien, depende en gran medida de cuál sea tu tipo de piel, aunque la medida que se utiliza como referencia es la de un guisante para todo el rostro. Hay quienes creen que utilizar una gran cantidad de crema es mejor para la piel. Pero nada más lejos de la realidad. Y es que la piel es incapaz de absorberla, lo cual se traduce en brillos y sensación de pesadez.
- Aplicación: la crema hidratante tienes que aplicarla dando un suave masaje en la piel para estimular la circulación y favorecer la penetración del producto. Si aplicas el producto sobre la piel ligeramente húmeda, la hidratación durará más tiempo.
- Frecuencia: otro aspecto que debes tener en cuenta tiene que ver con la frecuencia de aplicación. Lo ideal es que utilices la crema hidratante a diario para mantenerla cuidada y protegida ante los radicales libres.
- Exfoliación: y, por último, destacar la importancia de la exfoliación para el cuidado facial. Lo ideal es realizar este tratamiento una vez por semana para eliminar las células muertas acumuladas en la capa superficial de la piel, así como el resto de impurezas. Si no exfolias el rostro la crema hidratante no servirá de nada porque la piel va a ser incapaz de absorberla.
Crema hidratante vs. crema humectante
Es importante conocer cuáles son las diferencias entre ambos tipos de cremas. Por un lado, la humectante ayuda a reponer los aceites naturales de la piel. Y, por otro lado, la hidratante aporta a la dermis el agua que necesita.
Así, si tienes la piel seca significa que no produce los aceites naturales que realmente necesita. Por lo tanto, lo que necesitas en este caso es una crema humectante. Saber si tienes la piel seca es relativamente sencillo ya que los indicios son claros: picor, descamación, enrojecimiento y sensación de tirantez.
La piel deshidratada es diferente ya que se trata de una afección temporal que se trata con la aplicación de una crema hidratante que le aporte agua. Puedes saber que tu piel está deshidratada cuando tiene un aspecto reseco y cuarteado.
A modo de conclusión, destacar que la piel seca, tal y como su propio nombre indica, es un tipo de piel. Mientras, la deshidratación es un trastorno que sucede de forma temporal, generalmente a raíz de agresiones externas.
Crema hidratante vs. crema nutritiva

Tanto las cremas hidratantes como nutritivas tienen como principal función nutrir las células de la piel con lípidos y agua. No obstante, existen diferencias entre ellas.
La crema nutritiva aporta lípidos a la piel. Lo ideal es aplicarla por la noche para que trabaje durante las horas de sueño. En cuanto a la crema hidratante, sirve para proporcionar agua a la piel. Esta se aplica por la mañana con el rostro completamente limpio.
Errores comunes al usar crema hidratante
- No limpiar el rostro antes de aplicarla: la suciedad y el maquillaje impiden la absorción de los activos.
- Usar la misma crema todo el año: las necesidades de la piel cambian con las estaciones. En invierno puede necesitar mayor nutrición y en verano, texturas más ligeras.
- No aplicar protección solar: la crema hidratante sin FPS no protege del fotoenvejecimiento.
- Compartir crema con otra persona: cada tipo de piel tiene necesidades distintas.
- Guardar la crema en lugares calientes o húmedos: como el baño, ya que puede deteriorar sus ingredientes activos.
Referencias
- Lodén, M. (2003). Role of topical emollients and moisturizers in the treatment of dry skin barrier disorders. American Journal of Clinical Dermatology, 4(11), 771-788. PubMed
- Draelos, Z.D. (2018). The science behind skin care: moisturizers. Journal of Cosmetic Dermatology, 17(2), 138-144. PubMed
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- Mukherjee, S. et al. (2006). Retinoids in the treatment of skin aging: an overview of clinical efficacy and safety. Clinical Interventions in Aging, 1(4), 327-348. PubMed
- Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Cuidado de la piel. AEDV

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.