El simbolismo en las artes visuales

El simbolismo es un movimiento específico. Usualmente es agrupado con otros movimientos postimpresionistas, aunque este surgió al mismo tiempo que el impresionismo. Gran parte del movimiento simbolista (sobre todo en las artes visuales) se configura como una respuesta al impresionismo.

A diferencia del impresionismo, donde se toma como punto de partida la naturaleza o el mundo real, en el simbolismo se toma como punto de partida la visión interna del artista. Los simbolistas rechazaron el enfoque en la vida cotidiana que se encuentra en el impresionismo, y buscaron expresar la verdad a través del complejo mundo interno de la mente.

El arte simbolista

Los pintores simbolistas tenían estilos que variaban considerablemente, sin embargo muchos compartían las mismas temáticas. Particularmente presentaban una gran fascinación por lo místico, lo visionario, lo erótico y la muerte. Lo perverso y el libertinaje también eran intereses comunes que presentaban los simbolistas.

El arte simbolista era profundamente personal y complejo, repleto de símbolos que  tenían un importante significado para el artista o las personas que cercanas a éste.

Si bien el arte simbolista no está unido por un estilo visual común, el movimiento comparte ciertas críticas sociales y políticas y centraliza ciertas imágenes que forman parte de dicha crítica. El simbolismo respondió a la creencia en 3  profundas humillaciones según Freud:

Humillación cosmológica: en este entonces la ciencia había demostrado que la tierra ya no era el centro del universo, por tanto, el hombre tampoco lo era.

Humillación biológica: antes se creía que todos los seres eran una imagen semejante a dios y creados por éste, de ahí partía la identidad del sujeto. Luego se postuló la teoría de la evolución, la cual interrumpió la creencia de que el hombre fue creado a imagen de Dios.

Humillación psicológica: el inconsciente contenía el yo; por lo tanto, la psicología del ser humano era en gran medida desconocida.

A través del simbolismo se utilizó el arte para “sanar” estas humillaciones y, en gran medida, sus “soluciones” se basaron en la creencia de que los mitos antiguos ofrecían creencias alternativas a dichas humillaciones.

Los simbolistas recurrieron a la mitología porque creían que los mitos antiguos todavía estaban vivos en las culturas primitivas. Para ellos, pasar a la mitología era una forma de reconectarse con la inocencia perdida de las culturas primitivas.

La imagen de la mujer en el simbolismo

Las mujeres eran una parte importante de la iconografía simbolista, aunque la imagen femenina, no era fácil de descifrar. ¿Era la mujer una amenaza o un objeto del deseo?

En la década del 80, las mujeres ya estaban incursionando en los mercados laborales y en el logro de mayores derechos en el matrimonio y el divorcio, algo que antes parecía imposible.

Muchas de las cualidades asociadas a la mujer fueron vistas como cualidades deseables por algunos artistas masculinos. Entre estas cualidades destacaban: intuición, espiritualidad, sensibilidad extrema y subjetividad, sensualidad, y auto-sacrificio para el bien común. Sin embargo, la mujer y las cualidades femeninas también estaban asociadas con cualidades indeseables para el hombre: era demasiado emocional, era seductora y podía despojar al hombre de su potencia, de su masculinidad, de su liderazgo, y podía destruir a la sociedad.

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La imagen de la mujer en el simbolismo

El significado simbólico

Según Aniela Jaffé todo tiene una significación simbólica y distingue tres grandes tipos de símbolos, a saber: naturales, creados por el hombre y abstractos.

Es inconsciente y natural en el ser humano crear símbolos que presentan una historia común entre la religión y el arte. Tanto es así que son nombrados con características sagradas tres elementos: la piedra, el animal y el círculo.

La piedra para el hombre pre-histórico tenía la facultad de guardar el alma de las cosas.

En cuanto a los animales, todas las religiones tanto orientales como occidentales se valen de una vasta simbolización con característica zoomorficas, tal es el caso que en tribus africanas que utilizan este tipo de simbología  tanto en ceremonias de iniciación o de sacrificio, como para distinguir reyes y brujos el resto de la tribu, entre otras.

En lo que refiere al círculo es un símbolo que expresa totalidad -“completamiento definitivo”- y abarca significados dispares en el campo de la religión, a saber: como orientación psíquica, relación con las potencias divinas, unión del alma con dios, perfección humana etc.

En el arte la forma circular aparece antes que la rueda, aunque parezca extraño, en pueblos que representaban el círculo en su arte, no conocían al mismo como figura geométrica, por ejemplo el pueblo Inca. Por otro lado, en la arquitectura, la utilización de esta forma pasa inadvertida y sufre modificaciones en el curso de la historia.

Hoy en día, la forma circular tiene una relevancia importante en la pintura. Se pueden observar a menudo, obras abstractas donde el círculo se combina con figuras rectangulares. Y según Jaffé, las últimas representarían “lo terrenal”, mientras que la forma circular es símbolo de “la psique“, por lo tanto se estaría buscando la unión de esos dos elementos.

En el arte moderno, se presenta una serie de discursos y violencias que desembocan en la emoción, pero su real finalidad, es la de darle significado al enfoque interior del hombre. El artista refleja su psique en la obra por medio de objetos inanimados, dándoles un valor metafísico, creando un juego que tiene una cuota importante de azar, permitiendo así descubrir el “alma secreta de las cosas”.

En lo que concierne a como toma forma la obra de los artistas modernos y la relación entre lo consciente y lo inconsciente, debemos referirnos al Surrealismo; corriente para la cual fue muy útil el aporte de Freud respecto a la interpretación de los sueños. André Bretón ( “padre” del Surrealismo), experimentó con el método de asociación libre y  la escritura automática.

En nuestra época es notable la valoración que tanto la física como la psicología le dan al arte. Se abren al mundo con parámetros nuevos. La materia se presenta más misteriosa que nunca, la relatividad domina el mundo de las ideas, derribándose fronteras que se creían muy sólidas ( por ejemplo, la escisión del átomo). La corriente artística es “abstracta”.

Hoy en día podemos apreciar en las artes plásticas, una comnú unión entre arte, religión y Modernidad, la cual hecha por tierra el “vacío metafísico ” del pasado. Y como dice A. Jaffeé: “La luz nace tras las tinieblas”.

El simbolismo en las artes visuales
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